Carlos Ghosn y la exministra francesa Rachida Dati, juzgados en París por corrupción
París, 16 sep (EFE).- El juicio por corrupción y otros delitos contra la exministra de Justicia y de Cultura francesa Rachida Dati y contra Carlos Ghosn, antiguo presidente de la alianza Renault-Nissan y fugitivo de la justicia, da comienzo este miércoles en un tribunal correccional de París.
La defensa de Ghosn, quien no comparecerá en París porque se refugió en el Líbano para evadir las órdenes de captura internacional que pesan contra él, ha solicitado un postergamiento de la causa que se estudiará en los primeros minutos de la audiencia, prevista para que comience a las 13.30 horas (11.30 GMT).
El juicio, que debería extenderse durante seis jornadas, examina los 900.000 euros que Dati -quien también fue candidata a convertirse en alcaldesa de París en marzo pasado- cobró de Renault-Nissan en concepto de asesoría jurídica entre 2010 y 2013, cuando era diputada europea.
A Ghosn se le acusa de corrupción activa y abuso de bienes sociales, mientras que a Dati de corrupción pasiva, tráfico de influencias y de encubrimiento de abuso de poder y abuso de confianza.
Esta investigación en Francia contra ellos fue abierta tras la denuncia que una accionista de Renault puso ante la Fiscalía Nacional Financiera (PNF), en 2019, y buscó dilucidar si esos pagos escondían en realidad labores de cabildeo, que están prohibidas para los miembros de la Eurocámara.
Los dos acusados niegan los cargos y alegan que los pagos realizados a Dati corresponden a sus labores como abogada experta, en concepto de asesoría legal para la expansión internacional de la empresa en Oriente Medio y el Magreb, sin incompatibilidad con las reglas parlamentarias europeas.
Ghosn, brasileño de origen libanés y de 72 años de edad, presidió la alianza Renault-Nissan desde 2001 y la firma francesa desde 2005. Pero en 2018 fue detenido en Japón por abuso de activos corporativos y dimitió al frente de Renault en 2019.
Acusado de cuatro cargos de corrupción en Japón y en libertad condicional, el empresario protagonizó en 2019 una sonada fuga del país asiático. Desde entonces vive refugiado en Líbano para evitar ser extraditado, primero a Japón y luego a Francia.
Por este caso junto a la exministra francesa pesa contra él una orden de detención desde el 20 de abril de 2023.
En cuanto a Dati, ha sido una prominente figura conservadora en la política francesa, aunque su perfil cayó considerablemente tras su sonada derrota en las elecciones municipales de marzo pasado.
De madre argelina y padre marroquí, fue titular del Ministerio de Justicia entre 2007 y 2009, durante la presidencia de Nicolas Sarkozy, y entre 2009 y 2019 fue diputada en el Parlamento Europeo.
También es concejal de París desde 2008 y alcaldesa del distrito VII de la capital francesa, aunque su gran ambición fue siempre la de convertirse en primera edil parisina.
En 2024, en un gesto que se leyó como un claro giro hacia la derecha, Emmanuel Macron sorprendió al nombrarla ministra de Cultura pese a la oposición del sector, cargo que ejerció hasta que dimitió para centrarse en la carrera electoral municipal de este año.
Sonaba prácticamente como favorita para suceder a su gran rival política, Anne Hidalgo, pero finalmente fue derrotada por el socialista Emmanuel Grégoire, quien casi contra pronóstico mantuvo el Ayuntamiento de la capital en manos de la izquierda.
Recientemente, Dati expresó su deseo de reintegrarse en el sector de la magistratura, pero este juicio podría hacer naufragar también esa ambición, ya que los delitos por los que se le acusa están penados con hasta 10 años de cárcel y también con posibles penas de inhabilitación.
Además de este caso, Dati enfrenta otras investigaciones por irregularidades en cobros por supuestas asesorías legales mientras era europarlamentaria.
También su patrimonio personal fue cuestionado al descubrirse que no incluyó joyas de gran valor en sus declaraciones oficiales de bienes ante las autoridades de transparencia.
Asimismo, la exministra ha sido implicada en las pesquisas sobre una serie de operaciones presuntamente clandestinas —espionaje, obtención ilegal de información, presiones, corrupción y tráfico de influencias— vinculadas al entorno corporativo del Paris Saint-Germain, donde se investiga si se benefició o participó en servicios opacos de tráfico de influencias. EFE
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