Redacción deportes, 23 ago (EFE).- El español Carlos Sainz (Williams), que partía desde la decimoséptima plaza y acabó decimosexto la carrera del GP de Países Bajos, duodécima cita del Mundial de Fórmula Uno, avanzó tras un fin de semana en el que afrontó multitud de problemas debido al bajo rendimiento de su FW28 que hasta la carrera de Bakú a Williams le tocará "sufrir".
En declaraciones a la organización, y cuestionado por una mejoría de rendimiento en el GP de Italia, próxima cita del calendario que tendrá lugar del 4 al 6 de septiembre, Sainz explicó que hasta la carrera de Bakú a Williams le "tocará sufrir".
"Hasta Bakú nos va a tocar sufrir. El resto intentar probar cosas y entender como equipo todos los problemas que estamos teniendo, que son muchos", lamentó, antes de aclarar que, en su opinión, ahora mismo su equipo está "tan lejos" que "da igual" al circuito al que vayan. "No creo que seamos un coche de Q2 ni siquiera, tienen que fallar los demás", afirmó.
En cuanto a sus sensaciones tras la carrera, en la que finalizó decimosexto, última posición al margen de los seis pilotos que tuvieron que abandonar, el español, que ha sido noticia esta misma semana por el anuncio de su renovación con Williams con un nuevo contrato multianual, reconoció que ha sido una prueba "difícil".
"He sufrido mucho en el primer 'stint' con el neumático blando, con un balance que no me gustaba, iba perdiendo distancia. Con el neumático duro iba bastante mejor, bastante más rápido. Luego la situación de carrera nos ha puesto en una batalla con Álex -Albon-, sin querer he bloqueado de delante en la curva uno, hay un bache muy grande en la frenada y me ha sorprendido que el bache es mucho más pronunciado y enseguida he bloqueado de delante con la rueda usada y me he llevado a Álex", explicó.
"Lo siento por el equipo, son cosas que pasan, espero que podamos entender todos los problemas que estamos teniendo o que hemos tenido este fin de semana porque claramente el coche ha sido muy difícil de llevar", finalizó. EFE
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