Agencias

Carney afirma que el acuerdo con EE.UU. refuerza la ventaja comercial de Canadá

Carney afirma que el acuerdo con EE.UU. refuerza la ventaja comercial de Canadá

Toronto (Canadá), 19 ago (EFE).- El primer ministro canadiense, Mark Carney, declaró este miércoles que Canadá está a punto de concluir un acuerdo comercial con EE.UU. que reforzará la posición canadiense "al garantizar mejores condiciones" a los principales sectores estratégicos del país.

"Canadá inició estas conversaciones con las mejores condiciones comerciales generales. Ahora avanzamos hacia un acuerdo que refuerza esa ventaja de Canadá, entre otras cosas al garantizar las mejores condiciones en cada uno de los sectores estratégicos más importantes del país y aportar una mayor certidumbre sobre nuestra futura relación comercial", dijo Carney en un mensaje en sus redes sociales.

Pero el primer ministro canadiense expresó su cautela al calificar de "progreso significativo" la situación de las negociaciones.

La declaración de Carney se produce después de que el presidente de EE.UU., Donald Trump, anunciara este miércoles que los dos países han llegado a un acuerdo que pondría fin al conflicto comercial que mantienen desde el año pasado.

Trump dio por hecho el acuerdo aunque reconoció que está pendiente de "la formalización de los documentos" e insistió en que proporcionará beneficios a los agricultores estadounidenses porque incluye la eliminación de los aranceles que Canadá impone a los productos del sector.

Poco después de la declaración de Trump, el representante comercial de EE.UU., Jamieson Greer, responsable de las negociaciones con Canadá, declaró que confiaba en que los dos países han llegado a un acuerdo que "seguirá protegiendo a los trabajadores estadounidenses".

Por su parte, el ministro canadiense responsable del comercio con EE.UU., Dominic LeBlanc, explicó tras reunirse con Greer en Washington que los dos están trabajando "conjuntamente para ultimar un acuerdo" entre los dos países.

El conflicto comercial entre Canadá y Estados Unidos se remonta a comienzos de 2025, cuando el presidente Donald Trump impuso aranceles del 25 % a gran parte de las importaciones canadienses y del 10 % a productos energéticos, inicialmente bajo el argumento de combatir el tráfico de fentanilo y reforzar la seguridad fronteriza.

Ottawa respondió el 4 de marzo con gravámenes del 25 % sobre productos estadounidenses por valor de 30.000 millones de dólares canadienses y posteriormente amplió las represalias al acero, el aluminio y los automóviles.

Aunque parte de aquellos gravámenes estadounidenses desapareció en febrero de 2026 tras una sentencia del Tribunal Supremo de EE.UU., Washington mantuvo o sustituyó otras barreras comerciales mediante distintos instrumentos legales.

La tensión volvió a aumentar este verano: Trump elevó al 50 % los aranceles sobre determinados productos de acero, aluminio y cobre y, en julio, anunció nuevos gravámenes del 50 % sobre una amplia gama de productos canadienses, incluso algunos que cumplen las reglas del T-MEC.

Canadá mantuvo a su vez sus contramedidas sobre acero, aluminio y automóviles.

La disputa se ha desarrollado en paralelo a la revisión de 2026 del T-MEC, pero las negociaciones bilaterales entre Ottawa y Washington buscaban resolver los aranceles y otros contenciosos inmediatos sin sustituir formalmente la revisión trilateral del tratado con México. EFE

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