Céline Dion culmina en París su regreso a escena: "He cumplido un sueño"
Nerea González
París, 17 oct (EFE).- Dieciséis conciertos después, la estrella canadiense Céline Dion culminó en la noche de este sábado en París su regreso triunfal a los escenarios, tras una ausencia de seis años y pese a las consecuencias del Síndrome de la Persona Rígida (SPF) que padece.
"He cumplido un sueño", aseguró, y la despedida, emocionada y radiante, fue un "hasta pronto".
Con un retraso de cincuenta minutos respecto a la hora prevista, tras una jornada que había sido caótica en París por las protestas, la cantante se subió al escenario al afirmar que le parecía que había sido ayer mismo cuando había comenzado esta especie de residencia parisina.
"Me aburro ya de ustedes", bromeó al levantar unas 35.000 risas en el estadio Plenitude Arena (ubicado en La Défense, al noroeste de París).
El repertorio del recital de despedida -temporal, porque volverá en mayo al mismo escenario para otros diez conciertos- fue similar al de las noches precedentes, en las que abrió con 'On ne change pas', 'Destin' y 'Because You Loved Me' ante un público extático.
A sus 58 años, Dion demostró su fortaleza física al interpretar 'I'm alive', como un pulso ganado a la enfermedad, y no faltaron temas legendarios de la artista como 'My Heart will go on', o 'Love Can Move Mountains' y 'The Prayer' ya en la fase final del espectáculo. También compartió una noche más su guiño a Maria Callas al interpretar 'Ebben? Ne andrò lontana'.
Su presencia sobre el escenario era la de alguien feliz por la hazaña cumplida, como demostró a menudo con gestos de victoria con los puños, especialmente tras las canciones más exigentes a nivel vocal, como 'Power of love'.
"He aprendido a convivir con esta fragilidad y, al estar en contacto constante con ella, he acabado por dominarla y he decidido convertirla en la fuerza que me impulsa a vivir aquí", explicó.
"Esta noche, en la sala -prosiguió-, hay gente que vive dificultades, pérdidas. Y hay gente que rebosa energía y felicidad. Así que tomemos esa energía y compartámosla. Para eso sirve la música; esta noche cantamos".
Y de nuevo el broche de oro del concierto, que se prolongó algo más de dos horas, fueron 'All by Myself' y 'Pour que tu m'aimes encore'. A ellos sumó un emotivo 'Bonjour, Pardon, Merci', publicado en junio pasado, que concluyó poniéndose de rodillas entre los aplausos.
Fin de la 'dionmania', por ahora
Con los de esta noche, por el Plenitude Arena desfilaron en total más de medio millón de espectadores desde el comienzo de esta especie de residencia, incluidos rostros muy conocidos, como Michelle Obama (presente en la fecha inaugural, el 12 de septiembre), Rihanna, Zinedine Zidane, Julia Roberts, Zendaya y hasta el presidente francés, Emmanuel Macron, este mismo viernes.
Fueron parte de una auténtica 'dionmania' que ya se había notado desde la salida a la venta de las entradas para los diez primeros conciertos (valoradas entre 89,50 y 298,50 euros), para la que se registraron unos nueve millones de personas.
Ese furor llevó a Dion (Charlemagne, 1968) a añadir enseguida seis fechas adicionales este otoño y, después, a organizar una segunda fase de esta residencia parisina para la primavera, con otra decena de fechas en mayo.
Sus fans también la arroparon en persona desde su aterrizaje en la capital francesa, en agosto, donde la esperaban cada día a la entrada de su hotel para saludarla y cantar y bailar con ella, sin que ella fallara en devolverles el cariño.
"Soy todo lo que soy porque me quieren", repitió esta noche a su público, entre otros muchos mensajes de agradecimiento.
Pero, antes del 12 de septiembre, su retorno a los escenarios planteaba dudas por las severas consecuencias de la rara enfermedad neurológica que padece, que afecta a su sistema nervioso y le provoca espasmos.
A consecuencia del SPF, durante los cuatro últimos años tuvo que someterse a un trabajo intenso para lograr controlar sus músculos -incluido para poder realizar las tareas del día a día, como caminar-, y entrenamiento para la voz, ya que las complicaciones afectan igualmente a sus cuerdas vocales.
Dion, muy emocionada pero con la voluntad intacta, despejó las dudas desde la primera fecha y ha tenido pocos percances que alteraran la elegante puesta en escena más allá de una ligera caída mientras cantaba 'Dans un autre monde', al pisar su propio pantalón con los tacones y resbalar, durante su recital del 7 de octubre.
Más allá de eso y de algún pequeño lapsus con las letras, el retorno de Dion a escena se puede inscribir entre los éxitos más grandes de esta estrella planetaria, además de haber sido una mina de oro para París, con ingresos que la prensa local estima en unos setecientos millones de euros. EFE
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