Redacción deportes, 3 oct (EFE).- Cerca de 6.000 niños acudieron este sábado al estadio HNK Rijeka para poblar sus gradas y elevar el ambiente del partido de la Liga de NAciones entre Croacia e Inglaterra que debía disputarse a puerta cerrada por una sanción de la UEFA.
Hace unas semanas, el organismo europeo decidió castigar a Croacia con dos encuentros sin público como consecuencia de los actos de violencia cometidos por la afición balcánica en el partido contra Francia, de la Liga de Naciones, en marzo del 2025.
Sin embargo, la Federación de Croacia aprovechó un resquicio legal para llenar los asientos del recinto y evitar el silencio habitual de los choques que se juegan a puerta cerrada.
Por eso, los responsables deportivos del fútbol croata organizaron la asistencia de unos 6.000 niños a los que facilitó el traslado con 70 autobuses. Croacia aprovechó que la normativa hace una excepción con los niños y permite la entrada gratuita de menores de 14 años pertenecientes a colegios o academias de fútbol. Además, también hay algunos adultos, responsables de los menores.
Así, casi tres cuartas partes del aforo, fijado en 8.279 localidades, están ocupadas y el aspecto del estadio de Rijeka ha logrado alcanzar aparente normalidad. EFE
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