Francisco Ávila
Barcelona, 21 oct (EFE).- La derrota del Barcelona ante el PSG (4-2), la primera del curso futbolístico para los catalanes después de once victorias consecutivas entre todas las competiciones, deja algunas certezas, unas cuantas dudas y también un nuevo protagonista: Xavi Espart.
Certezas
El juego del Barça está a la altura de los mejores de Europa, como lo demostró en el Parque de los Príncipes frente al PSG, ganador de las dos últimas ediciones de la Liga de Campeones, y puede competir de tú a tú contra cualquiera.
Ofensivamente dispone de un arsenal con muchas opciones y a Lamine Yamal, uno de los más firmes candidatos al Balón de Oro. También de uno de los mejores porteros del continente, Joan Garcia, que pese a encajar cuatro goles, realizó hasta nueve paradas y permitió a su equipo estar en todo momento en el partido.
El PSG de Luis Enrique es un rival que se atraganta a los azulgrana. En los últimos tres enfrentamientos, tres victorias de los parisinos: 1-4 en Montjuïc en 2024, 2-1 en 2025 y el 4-2 de anoche en el Parque de los Príncipes.
Dudas
Si el sistema ofensivo del Barça está a la altura de los mejores del continente, la defensa no está al mismo nivel. Tenía Flick las bajas de Eric Garcia y Jules Kounde, que se quedaron en casa, mientras que Gerard Martín jugó mermado y Andreas Christensen sigue lesionado, pero su equipo volvió a caer en los mismos errores que le dejaron fuera de Europa en las dos últimas temporadas.
El Barça permitió hasta trece remates a puerta (21 en total), la misma que cedió en aquel doloroso 2-8 frente al Bayern Múnich. Lo que es la máxima concedida en la última década.
En el debe de los azulgrana también está que en Europa lleva dieciocho partidos seguidos encajando al menos un gol, un lastre importante y que pone en peligro su fiabilidad.
Pero es cierto que entre las bajas en defensa y las rotaciones impuestas por Hansi Flick, ante el clásico de este domingo ante el Real Madrid, tampoco se pudo ver el potencial del Barça. Rodri no jugó de inicio, Pedri fue cambiado; Raphinha tampoco estuvo a su mejor nivel y no acabó el partido; además Dani Olmo se retiró lesionado.
... y el nuevo protagonista: Xavi Espart
En su primer gran partido, el joven de 19 años se estrenó como lateral diestro -Flick lo había utilizado en la otra banda por necesidades del guión- y se midió con uno de los jugadores de referencia del PSG, el georgiano Khvicha Kvaratskhelia, el mejor jugador de la pasada Champions.
No solo superó en el uno contra uno a uno de los extremos más desequilibrantes del fútbol mundial, sino que anotó el 1-1, su primer gol en Europa con la camiseta del Barça. Flick anunció la temporada pasada que Espart podría ser el nuevo Philipp Lahm del Barça.
El barcelonismo reaccionó sorprendido al anuncio, pero en pocos meses se ha demostrado que Flick ha vuelto a acertar. Espart es de pequeña estatura como Lahm, polivalente como el alemán y puede jugar en las dos bandas y en la media, también como el exjugador del Bayern y de la selección alemana.
Todos los informes realizados desde su llegada al Barcelona, algunos de los cuales ha tenido acceso EFE, se refieren a la inteligencia táctica innata de Espart según sus formadores, desde su llegada al club azulgrana en 2015.
Sus entrenadores de entonces hablan de un jugador que le encantaba aprender, que estaba muy atento a las correcciones y de los que todas las decisiones que toma son buenas.
"No era ni el jugador más rápido, ni el más alto ni el más fuerte. Era un equilibrista del juego colectivo", destaca a EFE Albert Puig, uno de sus formadores.
La competencia en la medular en las categorías inferiores obligaron a los entrenadores de Espart a retrasarlo y a alinearlo como lateral. Ahora Flick se ha aprovechado de todo ello y cuenta con un todoterreno, capaz de atacar, defender y de definir. EFE
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