Agencias

China y Filipinas elevan tensiones tras tuits de la Embajada china: "Matones y hooligans"

China y Filipinas elevan tensiones tras tuits de la Embajada china:

Manila, 22 oct (EFE).- El Departamento de Asuntos Exteriores (DFA) de Filipinas pidió "moderación" este jueves a la Embajada de China por el tono "poco diplomático" de sus mensajes en redes, en plena tensión bilateral y entre peticiones de altos cargos en Manila de declarar persona non grata al embajador chino, Jing Quan.

La Embajada china acusó a los senadores filipinos de usar un "lenguaje de matones y hooligans" contra su país. "¿Es este el calibre y el nivel de un senador filipino?", cuestionó la sede diplomática en un mensaje en X, mientras en otro días antes tachó la actitud de un diputado de "típica de un político filipino", llena de "vanidad y arrogancia para salir en titulares".

En un comunicado, el DFA advirtió que los comentarios "erosionan la confianza mutua" y "socavan gravemente" los esfuerzos para estabilizar la relación, y recordó a los diplomáticos acreditados que deben actuar "con moderación y responsabilidad".

La polémica comenzó el 15 de octubre, cuando Jing sostuvo en un foro en Manila que Filipinas debería sentirse "afortunada" de tener a China como vecina. "Si quisiéramos usar la fuerza, podríamos ganar fácilmente", afirmó, aunque añadió que no lo harían porque "amamos la paz".

El presidente filipino, Ferdinand Marcos Jr., dijo que aquello le sonaba "mucho a una amenaza" y la secretaria de Exteriores, Theresa Lazaro, convocó el lunes al embajador para calificar sus palabras de "provocadoras e inaceptables".

La Embajada china siguió interpelando en redes a los legisladores que planteaban expulsar a Jing. "Simplemente háganlo. Si no, dejen de fanfarronear", escribió en X la sede diplomática, al tiempo que acusó a periodistas y políticos filipinos de "exagerar".

Nueve diputados, entre ellos Leila de Lima y Chel Diokno, pidieron en un comunicado al presidente "mantenerse firme" y considerar la expulsión del embajador Jing, quien, a su juicio, "ya se ha quedado más tiempo del debido" en el país.

A ellos se sumaron dos resoluciones en el Senado, que instaron a Marcos a declarar a Jing persona non grata o a pedir a Pekín su retirada.

La Presidencia filipina comunicó esta semana que Marcos no contempla por ahora esa medida, considerada por Exteriores como un "último recurso" por las posibles represalias de Pekín.

En su nota, el DFA se reservó el derecho a tomar "nuevas medidas diplomáticas", aunque insistió en que Filipinas "valora" sus relaciones con China, tensas desde la llegada al poder de Marcos, que ha reforzado su alianza militar con EE.UU.

Manila y Pekín mantienen un prolongado pulso por la soberanía de varias islas y arrecifes del mar de China Meridional, por donde transita cerca del 30 % del comercio marítimo mundial y cuyas aguas reclaman también, en parte, Vietnam, Malasia, Brunéi y Taiwán. EFE

pbz/pav/cg