Claves para entender la escalada del conflicto del Gobierno etíope y los rebeldes de Tigré
Nairobi, 24 sep (EFE).- Cerca de cuatro años después del acuerdo de paz que puso fin a la devastadora guerra que libraron entre noviembre de 2020 y noviembre de 2022 los rebeldes de la región etíope de Tigré (norte) y el Gobierno federal, la sombra de un nuevo conflicto a gran escala vuelve a cernirse sobre Etiopía.
Estas son las claves para entender qué ocurre en este país clave del Cuerno de África (segundo más poblado del continente con cerca de 140 millones de habitantes), después de que el Ejecutivo etíope y los rebeldes se acusaran mutuamente este miércoles de lanzar una ofensiva militar:
1. La reciente escalada
Desde el pasado enero, se han reportado numerosos ataques con drones en Tigré, en ocasiones contra colegios o cargamentos humanitarios, que han causado muertes civiles y de las que los rebeldes tigrinos, liderados por el Frente Popular de Liberación de Tigré (FPLT), acusan al Ejecutivo federal.
El 1 de agosto, estallaron enfrentamientos entre ambos bandos y desde entonces se han registrado movimientos de tropas, artillería y combates en diferentes lugares, según el Proyecto de Datos de Ubicación y Eventos de Conflictos Armados (ACLED), después de que el FPLT haya impulsado en los últimos meses una campaña de reclutamiento, a veces forzado.
Las tensiones crecieron este miércoles, cuando las fuerzas tigrinas capturaron los tres aeropuertos de la región norteña y el FPLT anunció una "guerra defensiva", tras acusar a Adís Abeba de una "invasión y ataque abierto".
Por su parte, Getachew Reda, asesor para Asuntos de África del Este del primer ministro de Etiopía, Abiy Ahmed, acusó al FPLT de lanzar en la madrugada del miércoles "una ofensiva a gran escala contra posiciones gubernamentales en Afar y Amhara", también regiones norteñas.
2. Alianza rebelde
Esa escalada sucedió después de que siete grupos armados y de oposición -incluido el FPLT- anunciaran el domingo la creación de la Alianza para la Supervivencia, con el objetivo de derrocar al Gobierno de Abiy y establecer un Ejecutivo de transición inclusivo.
Aunque la dispersión geográfica y los intereses políticos a veces opuestos de estos grupos pueden socavar la coalición, analistas destacan su importancia y subrayan que probablemente es el resultado de meses de conversaciones.
Este miércoles, la alianza aseguró haber lanzado una ofensiva contra tropas del Gobierno etíope en Amhara y Afar, después de acusar a Adís Abeba de perpetrar "ataques aéreos y terrestres a gran escala" en diferentes frentes.
3. Acuerdo de paz fallido
Las raíces de esta escalada se encuentran en la guerra de 2020-2022 y el Acuerdo de Pretoria, que puso fin a la contienda con su firma el 2 de noviembre de 2022 en la capital sudafricana, bajo la mediación de la Unión Africana (UA), pero que no ha sido aplicado del todo.
La guerra empezó el 4 de noviembre de 2020, cuando Abiy ordenó una ofensiva contra los rebeldes tigrinos en respuesta a un ataque a una base militar federal y tras una escalada de tensiones políticas.
Durante el conflicto, que causó al menos 600.000 muertos, según la UA, Tigré sufrió un bloqueo humanitario de facto, según denunció la ONU.
Casi cuatro años después del pacto, varios puntos no se han implementado, como la desmovilización de los combatientes tigrinos, el retorno de cientos de miles de desplazados o la restauración de las fronteras internas previas a la guerra.
Así, los rebeldes reprochan al Gobierno federal que incumple el acuerdo, mientras Adís Abeba acusa al FPLT de establecer una alianza militar hostil con la vecina Eritrea y con la nueva coalición opositora para derribar a la Administración central.
4. Eritrea
Todos los ojos están puestos también en Eritrea y su posible participación si estalla un nuevo conflicto.
Después de que un acuerdo alcanzado en 2018 para poner fin a casi veinte años de "estado de guerra" con Eritrea le valiera a Abiy el Nobel de la Paz en 2019, Asmara participó en el conflicto de 2020-2022 en Tigré como aliado de Adís Abeba.
Pero el mapa de alianzas ha cambiado: el Gobierno etíope acusa a Eritrea de financiar a grupos armados en el país, incluido el FPLT, mientras Asmara y Adís Abeba están enfrentados por el deseo etíope de recuperar su acceso al mar Rojo.
5. Diálogo nacional
Todos estos conflictos no son nuevos: la historia de Etiopía ha estado marcada por la violencia étnica y la marginalización de algunas comunidades.
En este contexto, Abiy convocó un diálogo nacional entre el 15 de julio y el 22 de agosto pasados, cuya efectividad ha sido cuestionada al no incluir a importantes actores armados, como el propio FPLT, ya que o no fueron invitados o rechazaron participar. EFE
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