Con barbero, ajedrez y boxeo: las protestas por la vivienda se afianzan en Lisboa
Laia Mataix Gómez
Lisboa, 22 oct (EFE).- Una barbería improvisada dentro de una sábana bajera, partidas de ajedrez en el suelo empedrado o una clase de boxeo son algunas de las actividades que han colmado este jueves la plaza de Rossio en Lisboa, epicentro de una nueva jornada de protestas por la crisis de vivienda donde se volvieron a reunir cientos de personas para decidir en asamblea popular los próximos pasos a seguir.
Quim acudió este jueves por primera vez a la plaza, donde improvisó una barbería al aire libre: extendió una sábana bajera en el suelo, colocó una silla en el centro y se puso a cortar el pelo para reivindicar, a su manera, la crisis de vivienda que atraviesa el país.
"El pelo es algo político. La gente no suele pensar mucho en ello, pero a mucha gente le cuesta mucho acceder a un buen corte de pelo. Así que es algo muy político. Y se le da mucho valor, porque todo el mundo te mira y dice: 'Mira qué pelo'; es lo primero que la gente nota de ti", explicó a EFE mientras atendía al quinto cliente que pasaba por sus tijeras.
No fue la única peculiaridad de este jueves, ya que un estudio de boxeo de la capital portuguesa decidió trasladar su clase a la plaza para sumarse a la movilización, algo que ya hicieron el pasado domingo y que volverán a hacer los próximos días.
Mientras unos practicaban guardias y ataques, poniendo a prueba el cuerpo, otros ejercitaban la mente en la otra esquina de la plaza. Allí, cuatro tableros de ajedrez conformaban un improvisado espacio de juego, abierto a cualquiera que quisiera sentarse, mover ficha y aceptar el reto de un rival.
Todo bajo la atenta mirada de agentes de la Policía, que una tarde más acompañan la protesta y que, si se decide volver a montar tiendas, serán los encargados de dialogar con los manifestantes para que levanten el campamento.
Tras días de idas y venidas con las tiendas, en Rossio ya se ha instalado un sistema de donaciones y entrega de alimentos: reciben lo que la gente quiera proporcionarles y dan comida a las personas sin abrigo o todo aquel que lo necesite.
"Hemos recibido mucho apoyo de toda la sociedad, que viene y nos entrega cosas, ya sea comida, a veces dinero, o incluso material médico, que también hace falta", explicó a EFE Tomas, que hoy estaba encargado de recibir las donaciones.
Y añadió: "Tenemos que estar aquí todos los días, porque no importa que nos golpee la policía, ni que llueva ni que haga frío, solo nos iremos de aquí cuando realmente se escuchen nuestras reivindicaciones".
Este jueves en asamblea popular se decidirá si se vuelven a instalar las tiendas en la plaza, donde por la tarde ya se podían ver algunas. Ayer, miércoles, los integrantes del movimiento por una vivienda asequible decidieron instalar cerca de un centenar de tiendas de campaña, pero entrada la madrugada las retiraron y durmieron al raso.
No obstante, a primera hora de esta mañana volvieron a poner las tiendas, para finalmente retirarlas poco después tras recibir un aviso de la Policía.
A comienzos de semana, en una operación policial que se saldó con 55 detenidos, se retiró a los manifestantes en la madrugada entre denuncias de exceso policial.
Los manifestantes piden, entre otras cosas, que se impongan topes a las rentas, la expropiación de inmuebles vacíos para destinarlos a vivienda asequible y un aumento de la construcción de vivienda pública.
El sábado están previstas manifestaciones que recorrerán las calles de Lisboa y Oporto y que servirán para medir el termómetro del apoyo social que suscita el movimiento por la vivienda en Portugal. EFE
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