Cuba reconoce que la educación en plena crisis exige "mayor esfuerzo" a alumnos y docentes
La Habana, 15 oct (EFE).- Sostener la presencialidad educativa en Cuba pese a la grave crisis energética, la falta de combustible y el déficit de profesores ha reclamado "mayores esfuerzos" por parte de los estudiantes, los profesores y la familia, reconoció a EFE la ministra de Educación, Naima Trujillo.
Al evaluar la marcha del actual período lectivo a un mes y medio de su inicio, la titular cubana admitió la complejidad de mantener las aulas abiertas en el escenario actual, marcado por el bloqueo petrolero y las sanciones de EE.UU. así como por las fallidas políticas económicas y monetarias nacionales que agravaron los problemas estructurales de la economía cubana.
De un total de 1,5 millones de estudiantes matriculados, unos 11.000 deben estudiar de manera virtual o con visitas esporádicas a los colegios debido a sus dificultades logísticas, una cifra inferior a los 33.000 registrados al cierre del año académico anterior, un indicador que ha mejorado el pronóstico inicial del Gobierno, según Trujillo.
Tras el cierre adelantado del pasado curso escolar en Cuba debido a la tensa situación económica y energética, la Unesco alertó que la educación en la isla "está en riesgo" y que esta situación "pone en peligro el futuro de toda una generación".
Sin embargo, Trujillo señaló a EFE que "sería prácticamente imposible pensar" que la educación no va a tener un lugar "que no sea muy protagónico" tanto "en este momento como para la salida misma de la crisis".
Déficit docente y cobertura con alternativas
La falta de profesores sigue siendo uno de los mayores desafíos del sistema educativo cubano, condicionado por los bajos salarios y la movilidad laboral hacia otros sectores económicos.
Según datos oficiales, la educación es uno de los dos sectores de menores ingresos en la isla con apenas 5.824 pesos mensuales de salario (unos 49 dólares al cambio formal, pero apenas 7 al cambio informal).
"Ciertamente los ingresos son temas importantes porque a veces es verdad que tenemos movilidad porque los salarios no logran satisfacer las necesidades que tienen nuestros profesionales", reconoció Trujillo.
Previo a iniciar el curso, la cobertura docente alcanzaba el 73 % (poco más de 21.000 profesores) y el resto se previó cubrirlo con profesionales de otros sectores y estudiantes universitarios, según anunció el propio ministerio de Educación.
A la fecha, declaró Trujillo, la cobertura docente es de un 86 % y provincias como La Habana, Matanzas, Sancti Spíritus y Camagüey presentan las cifras más bajas.
Para cubrir las plazas vacantes, el Ministerio de Educación ha recurrido a otras alternativas como los docentes jubilados reincorporados, quienes reciben incentivos por antigüedad y categoría profesional.
También ha puesto en marcha los pagos por "sobrecarga docente remunerada", mediante la aplicación de compensaciones salariales aprobadas recientemente para profesores que asumen grupos adicionales.
Sin embargo, la ministra señaló que esta medida tiene un lado negativo: "No quisiéramos tener que pagar la sobrecarga en un maestro, quisiéramos tener los maestros que corresponden en cada aula", afirmó.
El impacto energético en la educación
El desabastecimiento de combustible y los problemas de generación eléctrica han impactado también de forma directa en el transporte escolar y la preparación de alimentos en los centros de jornada completa o internos, que han tenido en el sector privado una respuesta para aliviar la escasez.
Ante la falta de gas licuado, diversas instituciones recurren al uso de leña y el carbón para garantizar la cocción de alimentos, señaló la ministra.
"Ha sido un inicio difícil que impacta en las capacidades de cocción, de aseguramiento, de logística, del transporte; pero la respuesta de nuestros claustros, trabajadores y las familias ha rebasado cualquier modelación", declaró.
Otro ejemplo de impacto es la falta de uniformes, ya que el curso comenzó en la isla con apenas un 12 % de cobertura de los uniformes asignados al grupo prioritario debido a las limitaciones operativas de la industria textil. En la actualidad, según puntualizó Trujillo, ese indicador ha alcanzado cerca del 49 %.
La ministra puntualizó que se ha debido flexibilizar las exigencias sobre el uso del uniforme "para que los estudiantes puedan ir" y que aun "cuando no sea con el uniforme, a la escuela se va a aprender".
Pese a la crisis, "la educación en Cuba está dando una respuesta a la mayoría de los niños y adolescentes", concluyó Trujillo. EFE
cdg/mrs
(Foto) (Video)