Agencias

Danny Boyle abre Venecia con 'Ink', viaje a la génesis del imperio Murdoch y la posverdad

Danny Boyle abre Venecia con 'Ink', viaje a la génesis del imperio Murdoch y la posverdad

Gonzalo Sánchez

Venecia (Italia), 2 sep (EFE).- Mientras en 1969 el hombre ponía un pie sobre la luna, un magnate australiano resucitaba el periódico londinense 'The Sun', reventando el mundo mediático. El cineasta Danny Boyle ha abordado aquella operación en su última cinta, 'Ink', con la que ha inaugurado este miércoles el Festival de Venecia ahondando en los orígenes de la desinformación en el mundo actual.

"Queríamos hacer una película que tratara sobre el mundo moderno así que, aunque esté ambientada en 1969, la intención era que se sintiera actual", explicó el realizador en la rueda de prensa de la Mostra, donde compite por primera vez por el León de Oro.

'Ink' no es una simple película sobre las andanzas del millonario Rupert Murdoch y su histórico editor, Larry Lamb, interpretados respectivamente por Guy Perce y Jack O'Connell, sino que entraña un ácido análisis sobre los orígenes de la desinformación de masa.

La gesta de Murdoch y Lamb

La cinta recorre su conquista de un decadente rotativo londinense, 'The Sun', y sus esfuerzos hasta resucitarlo como un medio del todo nuevo e rompedor, caracterizado por un estilo gamberro, irreverente y casi siempre éticamente reprochable, que sacudió la sociedad de la época y desafió a las estiradas élites mediáticas del país.

Su receta fue llenar cada mañana las páginas de aquel diario con titulares agresivos, noticias inverosímiles cuando no inventadas, desnudos y mucho sensacionalismo con el solo objetivo de crecer en tirada dando a los lectores las historias que de verdad 'deseaban'.

Sin embargo la película de Boyle, adaptación de la homónima obra teatral de James Graham, pasa de un inicial tono mordaz y 'punk' a uno mucho más lúgubre a medida que el éxito del nuevo 'The Sun' aumenta. Porque la (des)información tiene consecuencias... y no siempre son buenas.

La cinta traza de este modo un suerte de vínculo directo con el mundo de hoy, dominado por grandes corporaciones digitales y unas redes sociales donde la desinformación y la mentira campan a sus anchas con catastróficas consecuencias para la sociedad.

"'Ink' refleja absolutamente nuestras inquietudes actuales acerca de la verdad'", reconoció en la rueda de prensa el propio autor de la obra teatral en la que se basa, responsable también del guión.

El protagonista, Jack O'Connell, rememoró todo el proceso de documentación que llevó a cabo para entender aquel mundo "prehistórico" de los medios en su propio país y para sumergirse en los ríos de tinta que cada mañana emanaban desde Fleet Street, la calle donde se concentraban las sedes de los medios británicos.

De este modo, dijo, pudo entender el impacto que tuvo para la información su confluencia con el consumismo y el capitalismo y, sobre todo, el precio que se paga cuando el periodista "aparta sus valores morales para vender la privacidad de alguien como producto".

"No era un monstruo"

Sin embargo, el director 'Trainspottin' (1996) o 'Slumdog Millionaire' (2008) aseguró que su intención -y la de la obra original- no era la de retratar como un "monstruo" a Rupert Murdoch, dueño de un imperio mediático con la 'Fox Corporation' al frente.

"Mucha gente lo hace pero creo que es importante saber que en aquel momento representó una bocanada de aire fresco en una sociedad británica que era muy rígida, enfrentando muchos prejuicios por ser australiano y sintiendo una profunda aversión por las élites, algo que personalmente yo también comparto", explicó el director.

Pero otro de sus objetivos, según relató, fue retratar un tiempo que ya no existe, dominado por los influyentes periódicos de papel, para ahondar en la evolución del periodismo y advertir sobre un futuro sobre el que se ciernen los gigantes tecnológicos.

"Creo que el periodismo es una de las fuerzas principales de toda civilización. El riesgo con los gigantes digitales es la sustitución del periodista por una Inteligencia Artificial que contará la verdad del poder que la ha creado", alertó el cineasta.

'Ink', acogida con un tibio aplauso en su estreno ante la prensa, ha sido la película elegida para inaugurar el 83 Festival de Venecia y compite con otras veinte obras por el codiciado León de Oro, que se dará a conocer el próximo 12 de septiembre. EFE

gsm/agf

(foto)(vídeo)