De azul y naranja, la fiebre por los Knicks se apodera de Nueva York
Nueva York, 3 Jun 2026 (AFP) -
"Es nuestra temporada, es nuestro momento. Vamos a llegar hasta el final". Vestida de pies a cabeza con los colores de los Knicks, Tasha Graham encarna la pasión que vive Nueva York por su equipo, que este miércoles juega por primera vez en unas Finales de la NBA en este siglo.
De 53 años, Graham lleva toda su vida aguardando celebrar un anillo de los Knicks.
El palmarés neoyorquino está congelado desde 1973, cuando conquistaron su segunda y última corona de la liga de básquet norteamericana.
Con la ilusión renovada, Graham forma parte de los muchos aficionados que se reunieron el miércoles frente al Madison Square Garden para animar desde la distancia a sus jugadores, que competían como visitantes en el primer partido de las Finales ante los San Antonio Spurs.
Es una imagen constante a lo largo de los extraordinarios playoffs de estos Knicks que, según Graham, son un factor de unión para los habitantes de la Gran Manzana.
"Los neoyorquinos pueden ser groseros, todo el mundo tiene prisa, todos se empujan... Pero cuando la gente te ve con los colores, es: '¡Vamos, Knicks!'".
Acostumbrado a defraudar a sus apasionados seguidores, el plantel que ahora lidera Jalen Brunson protagonizó una fase regular plena de altibajos pero despegó en el momento oportuno, los playoffs.
A las Finales se presenta con una imbatibilidad de 11 partidos y con la mayor urbe de Estados Unidos volcada en su apoyo, incluidos sus aficionados más célebres.
En las estaciones de metro, la voz del actor y humorista estadounidense Tracy Morgan resuena por los altavoces: "¡Vamos, Nueva York, vamos!"
Desde las instituciones, el joven alcalde Zohran Mamdani, que suele emplear el humor en la comunicación política, firmó una ordenanza municipal que "deroga temporalmente las horas de acostarse" para los niños, a fin de permitirles ver los partidos.
- Sequía de triunfos deportivos -
"Se siente mucha buena energía, sabiendo que todo el mundo se apoya mutuamente detrás del equipo", afirma Damani Darling, estudiante de comunicación de 22 años.
Darling no se considera un fan incondicional de los Knicks, pero apoya a los equipos neoyorquinos, sobre todo porque la última gran victoria de una franquicia de la ciudad se remonta al Super Bowl ganado por los Giants en 2012.
"Es agradable tener un equipo que realmente pueda ganar algo por nosotros", agradece.
Frente a los seguidores reunidos cerca de una estación de metro junto al Madison, repintada de azul y naranja para la ocasión, Katie Thomas y una amiga dibujaban la escena en sus cuadernos de bocetos.
"Es maravilloso ver a la ciudad tan entusiasmada y toda esta efervescencia", declara esta artista de 29 años luciendo una gorra de los Knicks. "La gente se hace fotos y vive pequeños momentos muy bonitos".
- "Electricidad en el aire" -
Muchos aficionados planean seguir los dos primeros partidos en veladas de retransmisión organizadas en la ciudad, antes de que las Finales se trasladen de San Antonio a Nueva York la semana que viene.
La velada del miércoles en el Madison colgó el cartel de completo en una hora. También se instalaron pantallas en el exterior de la llamada Meca del Básquet, algo a lo que el ayuntamiento había renunciado temporalmente tras varios incidentes.
Los bares del barrio, muchos de ellos engalanados con banderas y globos azules y naranjas, también esperan beneficiarse de este excitante momento para la ciudad.
"Se siente la electricidad en el aire", afirma John Crombie, barman del pub irlandés Jack Doyle's. "Es genial. Los bares están llenos, los restaurantes están llenos. A todo el mundo le va bien", señala el hombre de 34 años.
En otro pub, un miembro del personal indica a la AFP que el local estará completo para todos los partidos de los Knicks, y aún así el teléfono no deja de sonar.
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