Defensa de acusado de matar a rugbier argentino Aramburu busca alejar la premeditación
París, Francia, 10 Set 2026 (AFP) -
El acusado de matar a Federico Martín Aramburu en 2022 en París sacó su arma después de que el rugbier internacional argentino le asestara "una multitud de golpes", afirmó este jueves su defensa, que busca debilitar la tesis del asesinato premeditado.
En la madrugada del 19 de marzo de 2022, Loïk Le Priol y Romain Bouvier, militantes de ultraderecha, dispararon diez veces contra Aramburu, tras una disputa banal en la terraza de un bar del Barrio Latino, en pleno centro de París.
Le Priol, un exmilitar, disparó seis veces contra Aramburu hasta vaciar el cargador. Cuatro balas le alcanzaron.
Tanto Le Priol, de 32 años, como Bouvier, de 35, se exponen a cadena perpetua. El primero por asesinato y el segundo, por intento de asesinato.
Este jueves, se visionaron en la audiencia, en un tribunal de París, las imágenes captadas por las cámaras de vigilancia ese día.
Ante el ensordecedor sonido de los seis disparos, la sala pareció contener el aliento. Pero ni Le Priol ni Bouvier parecieron reaccionar.
La viuda del rugbier, María Codino Aramburu, no apartó la mirada de las tomas que captaron los últimos minutos de la vida del padre de sus tres hijos, que terminó abruptamente a los 42 años.
Cuando empezó el juicio el lunes, Le Priol admitió que fue "el autor de la muerte" del rugbier, pero rechazó que tuviera la intención de matarlo: "Disparé para defenderme", agregó.
- "Ejecución" -
Las circunstancias precisas de la muerte fueron el objeto este jueves de una discusión entre el abogado defensor Pierre-Henri Baert y un investigador interrogado.
Tras una discusión y una primera pelea frente al bar, Aramburu y su amigo Shaun Hegarty se marchan rumbo a su hotel. Para ellos, el asunto está zanjado, explica el policía. Pero no para los acusados.
Le Priol los persigue corriendo para "enfrentarse" con el argentino, según el investigador.
El abogado defensor le preguntó por qué dijo "enfrentarse" y no "matar". "Porque no tengo elementos para afirmarlo", "no puedo leer su mente", le respondió.
El exmilitar alcanzó al deportista 45 segundos después de que Bouvier, juzgado por intento de asesinato, le disparara cuatro veces.
Aramburu y Le Priol se enzarzan inmediatamente y caen al suelo. Ambos se levantan y, según la defensa, el exinternacional de los Pumas asesta un golpe violento que fracturaría la nariz del exmilitar.
"¿Tras este primer puñetazo, Le Priol saca el arma?", preguntó Baert. "No me lo parece", respondió el policía.
Le Priol y el rugbier argentino llegan a las manos de nuevo, entonces se producen los disparos.
¿Pudo haber sacado el arma "en un contexto de defensa"?, insistió el abogado defensor. "En un contexto de pelea", matizó el policía.
Baert afirmó que su cliente realizó primero dos disparos de advertencia, antes de efectuar los otros cuatro.
Los seis disparos se efectuaron en cuatro segundos, un lapso muy corto para "dar tiempo a una persona a cambiar de opinión", precisó el policía, quien recordó que Aramburu no estaba armado.
Para la policía, no hay duda de que ambos acusados actuaron con intención homicida: "cuando se vacía un cargador y se apunta contra una persona, es porque se está decidido a quitarle la vida", señaló uno de ellos. ¿Qué le sugiere esa determinación? "Que se trata de una ejecución".
El veredicto se espera para el 25 de septiembre. Le Priol y Bouvier se enfrentan a cadena perpetua.
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