Desde el Hélène Boucher, "irreductible" liceo parisino en la primera línea de los piquetes
Antonio Torres del Cerro
París, 2 nov (EFE).- El instituto público parisino Hélène Boucher figura entre el 1 % que mantuvo sus puertas cerradas este lunes como apoyo de la movilización estudiantil en Francia. "No podemos parar esto ahora mismo; el Gobierno sigue sin escucharnos", advirtió una de las alumnas movilizadas.
Considerado uno de los mejores establecimientos de secundaria de la capital, el Hélène Boucher es uno de los centros que encabeza las manifestaciones de los estudiantes de institutos que comenzaron en las afueras de París hace un mes y medio.
Este lunes, tras dos semanas de vacaciones otoñales, Amaya, de 16 años, se juntó a otras decenas de colegas para montar en la entrada del instituto una barricada de contenedores para hacer un piquete.
"Teníamos un trato con la dirección que era bloquear solo a los de instituto, pero no a los del collège (de los 11 a los 15 años)", indicó a EFE la alumna, de origen español. Así, los estudiantes más jóvenes pudieron ingresar en el centro por una entrada secundaria, que estuvo buena parte de la mañana escoltada por la policía.
Varios agentes estuvieron también desplegados en la puerta principal del recinto, situado en el este de París, en la frontera entre el distrito XX y el XII, desde primera hora de la mañana. Según Amaya, su objetivo era incitar a los alumnos a que regresasen a las clases.
"La mayoría de la gente está con nosotros y no quieren entrar a clases (...) Diez han querido entrar, pero se han tenido que salir porque los cursos se habían cancelado", aseveró la joven, quien reconoció que las fuerzas del orden "no se han puesto agresivas" como en otras situaciones.
Durante las movilizaciones, han sido recurrentes las acusaciones mutuas de violencia entre policía y manifestantes.
Los alumnos que protestaban hoy en el Hélène Boucher recordaban en sus pancartas episodios como el del adolescente que perdió la mano a las puertas de un instituto tras el lanzamiento aparente por parte de un agente de una granada antidisturbios.
La movilización, comparada por la izquierda francesa como un "nuevo mayo del 68", ha provocado que muchos estudiantes hayan perdido tres semanas de clases. Amaya, inscrita en el primer año de instituto, el menos exigente, resta importancia a este hecho, aunque reconozca que haya "gente preocupada" por sus resultados académicos en los últimos cursos, que cuentan para la universidad.
"Nosotros intentamos encontrar soluciones alternativas, por ejemplo, que la gente de cursos superiores nos dé clases", expuso.
La estudiante criticó la plataforma de internet que sirve de filtro para las carreras universitarias, Parcoursup, y recordó que "cada año en Francia hay un 18 % de estudiantes que se quedan sin universidad a pesar de haber aprobado la selectividad".
El Gobierno informó que este lunes solo el 1 % de los institutos en Francia han cerrado por los bloqueos (41 centros del total de 3.700 en todo el país). Para Amaya, esta cifra no quiere decir que se hayan desinflado las protestas.
"Yo he ido a varias asambleas nacionales y ya se ha votado la semana negra, con piquetes casi todos los días y sobre todo las movilizaciones grandes son mañana y el jueves. Ahí se verá de verdad" el alcance de la movilización, zanjó la adolescente, quien asumió que, hasta finales de año, deberá desconvocarse en algún momento.
Convocatorias a diferentes velocidades
Las convocatorias de las principales organizaciones de alumnos de instituto han divergido en su grado de intensidad.
Les Lycéens! alentó a levantar piquetes desde este lunes, en el primer día de la vuelta a clase tras dos semanas de vacaciones, mientras que la Unión Sindical de Institutos (USL) y la Unión de Estudiantes convocaron bloqueos para el martes y el jueves.
El Gobierno francés ha dado señales de apertura al movimiento (el primer ministro, Sébastien Lecornu, e incluso el presidente francés, Emmanuel Macron, ya se han reunido con organizaciones estudiantiles), aunque este lunes aseveró que su prioridad es que los alumnos puedan regresar a las clases.
"Los bloqueos no son ilegítimos, pero sí ilegales", alertó el ministro de Educación de Francia, Édouard Geffray, quien insistió en que "nadie puede impedir que un compañero vaya a clase". EFE
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