Dictan la prisión preventiva del argentino detenido por insultos racistas en Brasil
São Paulo, 22 abr (EFE).- El argentino detenido por proferir insultos racistas a una mujer en un supermercado en Copacabana esperará el proceso judicial en prisión preventiva, según informó este miércoles la oficina de prensa del Tribunal de Justicia de Río de Janeiro.
En la decisión, a la que tuvo acceso EFE, la jueza Mírian Aninger Murad determinó durante la audiencia de custodia celebrada la víspera la conversión de la detención en flagrante en prisión preventiva para el ciudadano argentino José Luis Haile, arrestado este lunes dentro de un mercado en este importante barrio de Río de Janeiro.
En su fallo, la magistrada destacó que la decisión resulta "indispensable" ante el riesgo de reiteración de conductas discriminatorias y la necesidad de "cohibir el sentimiento de impunidad que retroalimenta el racismo" en la sociedad.
Asimismo, enfatizó que la gravedad de la conducta, al haber sido practicada en un lugar de gran concurrencia, exige el alejamiento del agresor de la convivencia social, dado que el "dolo intenso de las ofensas" demuestra una peligrosidad que no puede ser neutralizada con medidas cautelares alternativas.
Según la denuncia, el conflicto se desencadenó cuando Haile comenzó a quejarse de la lentitud de la operadora de caja, a lo que la víctima, identificada como Samara Rodrigues de Lima, intervino para aclarar que la caja acababa de abrir y que no había demora por parte de la empleada.
Ante el cruce de la mujer, el acusado le ordenó callar y le profirió insultos racistas en voz baja en dos ocasiones, lo que llevó a otro argentino, identificado como Juan Esteban García, a buscar auxilio de la fuerza pública en la calle.
En declaraciones al medio O Globo, García dijo que inicialmente no le dio mucha importancia pero que, tras los insultos racistas, "resolvió intervenir" porque vio a la víctima "muy vulnerable".
"Soy mestizo, y en Argentina también sufrimos racismo. Solo que allí no hay leyes. Así que me puse en su lugar. Lamentablemente, todavía hay gente así, pero tenemos que actuar con mano dura con ellos, si no, esto no se acaba", relató.
El proceso judicial continuará ahora su curso a la espera del pronunciamiento del Ministerio Público, que analizará el informe policial definitivo para decidir sobre la presentación de la denuncia formal.
Este nuevo caso de racismo protagonizado por un argentino ocurre apenas meses después de que la abogada Agostina Páez fuera captada en video imitando gestos de mono hacia empleados de un bar en Ipanema, un episodio que generó una fuerte repercusión diplomática y mediática en ambos países.
Páez permaneció cerca de tres meses en Brasil bajo medidas cautelares antes de ser autorizada a regresar a Argentina tras el pago de una fianza de unos 19.000 dólares, aunque todavía debe responder judicialmente por aquel proceso. EFE
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