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Dinero, combustibles fósiles, emisiones y comercio, los frentes abiertos de la COP31

Dinero, combustibles fósiles, emisiones y comercio, los frentes abiertos de la COP31

Luis Lidón

Viena, 6 nov (EFE).- La financiación de la lucha contra el cambio climático, la reducción de emisiones y aumentar la electrificación global figuran entre los asuntos clave de la cumbre climática COP31, que comienza el próximo lunes en Antalya (Turquía).

La cumbre, que reunirá hasta el 20 de noviembre a representantes de casi 200 países, estará presidida por Turquía, mientras que Australia dirigirá las negociaciones, una bicefalia inédita.

Ambos países impulsan una iniciativa para acelerar la electrificación mundial, mientras que las negociaciones formales estarán marcadas por las diferencias entre las grandes economías, los países productores de combustibles fósiles y los Estados más vulnerables al calentamiento.

Estos son los asuntos clave en la conferencia.

1) Quién paga la factura climática

La financiación enfrenta a los países ricos, responsables de gran parte de las emisiones históricas, con las naciones en desarrollo, que condicionan sus compromisos climáticos a recibir los recursos necesarios.

La COP29 de Bakú acordó en 2024 movilizar 300.000 millones de dólares anuales para los países en desarrollo a partir de 2035, dentro de un esfuerzo mayor para alcanzar 1,3 billones anuales procedentes tanto de fondos públicos como privados.

Pero persisten las diferencias sobre quién debe contribuir y qué peso tendrán los fondos públicos, los préstamos y la inversión privada.

Los países ricos quieren que pasen a ser contribuyentes algunos países desarrollados, como China y Arabia Saudí, que recuerdan por su parte que el Acuerdo de París atribuye las obligaciones financieras a las naciones desarrolladas.

Los Estados más pobres y vulnerables reclaman, por su parte, más subvenciones y créditos baratos porque no pueden asumir más deuda.

"La financiación será el principal escollo", afirma a EFE Cosima Cassel, experta del laboratorio de ideas sobre cambio climático E3G, que ve margen para abaratar el capital a los países en desarrollo y facilitar el acceso a recursos ya disponibles.

2) El futuro de los combustibles fósiles

Otra gran disputa es el abandono de los combustibles fósiles, responsables de la mayor parte de las emisiones que causan el calentamiento global.

En Dubái, en 2023, los países acordaron por primera vez impulsar una transición para dejar atrás estos combustibles en el sector energético, pero sin un calendario obligatorio.

Dos años después, la COP30 de Brasil terminó sin incorporar al acuerdo final una hoja de ruta para concretar esa transición, ante la oposición de los países productores.

"No esperamos un lenguaje contundente sobre los combustibles fósiles", advierte Cassel sobre la cumbre de Antalya, ya que considera que el contexto geopolítico juega en contra.

Ante las dificultades para lograr un consenso, ve posibilidades de avanzar mediante acuerdos entre países dispuestos a acelerar la transición.

3) Quién debe reducir más sus emisiones

La COP31 llega con la advertencia de la ONU de que superar los 1,5 grados de calentamiento es ya inevitable, con mayores riesgos para la salud, la biodiversidad y la seguridad alimentaria. El reto ahora es volver a ese umbral lo antes posible.

La ONU plantea recortar las emisiones mundiales un 45 % en 2035 respecto a 2025 para limitar el calentamiento a un máximo de 1,8 grados y volver a 1,5 grados, o menos, para 2100.

Los compromisos nacionales actuales apenas permitirían una reducción de hasta el 15 % entre 2025 y 2035.

La UE reclama medidas para acelerar los recortes, mientras varios países en desarrollo exigen mayor ambición a los ricos por su responsabilidad histórica y rechazan nuevas obligaciones sin financiación ni transferencia tecnológica.

4) La electrificación

Turquía y Australia quieren que la electrificación sea uno de los grandes resultados de la COP31 y promueven la iniciativa '35 para el 35', que propone elevar del 23 % al 35 % la participación de la electricidad en el consumo mundial de energía para 2035.

La propuesta busca acelerar la electrificación del transporte, la industria y las calefacciones, acompañada de una mayor generación renovable.

Para Cassel, esa última condición es decisiva ya que "no puede haber electrificación sin poner el foco en las renovables".

La experta recuerda que alcanzar ese objetivo exige grandes inversiones, especialmente en las naciones en desarrollo, donde el elevado coste del capital dificulta los proyectos.

5) Las tensiones comerciales

La rivalidad comercial entre la UE y China amenaza con trasladarse a la COP31, donde Pekín quiere cuestionar los aranceles y otras barreras que, a su juicio, frenan sus tecnologías renovables.

China domina la fabricación de paneles solares, baterías y vehículos eléctricos, esenciales para reducir las emisiones y facilitar la transición energética mundial, pero existen litigios con economías que quieren proteger sus industrias.

La UE, por ejemplo, aplica aranceles a los coches eléctricos fabricados en China para compensar unas subvenciones que considera desleales para la industria europea.

Aunque la COP31 no es el foro para resolver estas disputas, una mala sintonía entre la UE y China puede dificultar la cooperación necesaria para acelerar medidas climáticas.

Otros países, como la India, Brasil o Sudáfrica, también critican a la UE por el 'ajuste de carbono en frontera', un sistema que grava las emisiones de importaciones como acero, aluminio o cemento y que consideran una mera barrera arancelaria.EFE

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