Juan José Lahuerta
Madrid, 11 sep (EFE).- Yan Diomande vive instalado en los márgenes de los partidos del Real Madrid, siempre convocado, siempre utilizado y nunca titular, cinco apariciones y apenas 94 minutos que convierten al fichaje más caro de la historia del club en una excepción entre las diez mayores operaciones de la histrtoria del fútbol mundial.
El Real Madrid pagó al Leipzig 125 millones de euros y acordó otros quince en variables. Por el importe fijo, Diomande ocupa la octava posición de la lista histórica, empatado con Bradley Barcola. Si se cumplieran todos los objetivos pactados, alcanzaría los 140 millones, una cantidad que, comparada con los precios garantizados del resto, le situaría quinto, todavía por detrás de Alexander Isak.
El escalafón lo encabeza Neymar, por quien el París Saint-Germain pagó 222 millones al Barcelona. Le sigue Kylian Mbappé, que costó 180 al mismo club. Después aparecen el traspaso de Enzo Fernández del Chelsea al Manchester City (145,8); Isak, del Newcastle al Liverpool (144,5); Morgan Rogers, del Aston Villa al Chelsea (137,3); Elliot Anderson, del Nottingham Forest al Manchester City (135,5); y João Félix, del Benfica al Atlético de Madrid (126).
Diomande y Barcola comparten la octava plaza con 125 millones y cierra el grupo en el 'top diez' el anterior traspaso de Enzo Fernández, del Benfica al Chelsea por 121 millones de euros.
Cinco partidos, cinco suplencias
El precio situó a Diomande entre los gigantes del mercado, pero su participación lo ha colocado en el extremo contrario. Jugó 26 minutos frente al Espanyol, seis ante la Real Sociedad, 25 contra el Málaga, 26 en el Benito Villamarín y once ante el Inter. Cinco suplencias, ninguna titularidad, ningún gol y ninguna asistencia.
La comparación se establece sobre los cinco primeros partidos disputados por cada equipo después del correspondiente fichaje, no sobre las cinco primeras apariciones de los jugadores. Entre las operaciones antiguas, la norma fue abrir rápidamente las puertas del once.
Neymar no pudo participar por cuestiones administrativas en el primer encuentro del PSG posterior al pago de sus 222 millones, pero fue titular y completó los cuatro siguientes: 360 minutos. Mbappé comenzó los cinco y alcanzó los 433.
João Félix también apareció en las cinco primeras alineaciones del Atlético de Madrid (387 minutos), aunque Diego Simeone lo sustituyó en varios encuentros. Enzo Fernández disputó 450 minutos en los cinco primeros partidos del Chelsea posteriores a su llegada. Isak fue administrado con más cautela por el Liverpool porque llegó sin pretemporada: se perdió el primero, pero jugó los cuatro siguientes, tres como titular, y acumuló 218 minutos.
Los otros cuatro traspasos son tan recientes que sus clubes aún no han completado los cinco encuentros posteriores a su llegada, pero todos sus protagonistas ya fueron titulares. Enzo Fernández comenzó los dos primeros con el Manchester City; Rogers fue titular dos veces en los tres partidos disputados por el Chelsea y salió desde el banquillo en el otro; Anderson se estrenó en el once del City; y Barcola, después de debutar como suplente y jugar 31 minutos ante el Ipswich, comenzó de inicio frente al Atlético de Madrid.
Por tanto, Diomande ya es el único de las diez operaciones más caras que no fue titular en ninguno de los cinco primeros partidos de su equipo. También es quien más suplencias acumula: cinco. Mourinho no lo ha olvidado, pero lo ha administrado en pequeñas dosis.
"Tiene que ir poco a poco"
El entrenador portugués explicó su estrategia después de ganar al Málaga con un mensaje breve: "Take it easy, calma", dijo. Y la reiteró justo antes del duelo contra el Inter con su declaración más reciente sobre el marfileño: "Diomande llegó el último día, tiene que ir poco a poco".
Mourinho mantuvo su hoja de ruta en el estreno europeo. Apostó por Brahim Díaz, uno de los mejores jugadores del triunfo frente al Inter, y reservó a Diomande hasta el minuto 79. El marfileño dejó un disparo a portería, pero apenas dispuso de tiempo para modificar su condición de actor secundario.
La juventud ofrece una explicación. Tiene 19 años, apenas suma una temporada completa al máximo nivel y aterrizó después que muchos de sus compañeros. También se enfrenta a una competencia creciente: Arda Güler fue titular en tres jornadas desde la derecha, Brahim aprovechó su oportunidad en la Liga de Campeones y Bernardo Silva puede ocupar el mismo costado.
El Rayo Vallecano ofrecerá una nueva respuesta. Una titularidad rompería la secuencia; una sexta aparición tardía prolongaría el extraño aterrizaje de un futbolista comprado a precio de estrella y, de momento, utilizado cuando los partidos ya transcurren avanzados. Diomande ya ocupa un lugar entre los grandes traspasos de la historia, pero todavía no lo ha encontrado en el once del Real Madrid. EFE
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