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Directora española de 'Hermanas' dice en Festival de Toronto que "amar es poner límites"

Directora española de 'Hermanas' dice en Festival de Toronto que

Toronto (Canadá), 17 sep (EFE).- La cineasta española Ione Hernández, que presentó en el Festival Internacional de Cine de Toronto (TIFF) su ópera prima, 'Hermanas', considera que una de las ideas centrales de la película es que "amar es poner límites", especialmente cuando una familia se enfrenta a situaciones dolorosas ocultas durante años.

"Creemos que, cuando no ponemos límites, amar es permitir todo. Pero es que no va de eso", afirmó Hernández en una entrevista con EFE en Toronto, donde explicó que más que abordar un tema concreto le interesa explorar "el mundo emocional" y los dilemas que aparecen cuando quienes deben tomar decisiones están unidos por vínculos muy estrechos.

"Yo quiero hablar del amor, de lo difícil que es amar cuando no sabes qué hacer", señaló la directora. "Cuando tienes en cuenta las consecuencias, a veces no sabes qué hacer porque amas mucho. Entonces tienes que recurrir a la ley para que te ponga los límites que tú no eres capaz de poner".

'Hermanas', protagonizada por Emma Suárez y Elena Anaya, coloca a una familia ante las consecuencias de un episodio de abuso y de secretos del pasado que permanecieron ocultos durante años.

Sin buenos ni malos

"No me interesa lo concreto, 'el tema'", explicó. Su intención, añadió, es observar cómo reaccionan las personas ante aquello que amenaza los vínculos más cercanos y qué ocurre cuando el miedo a perder a alguien impide adoptar decisiones aparentemente evidentes.

La directora insistió además en que no quiso construir personajes que pudieran clasificarse fácilmente como buenos o malos.

"Yo no juzgo a nadie en la película", afirmó. "Me gusta jugar a que no hay buenos ni malos. Somos esto y lo otro", añadió.

Ese criterio condicionó también la dirección de Suárez y Anaya. Hernández pidió a las actrices contención y evitó que las emociones internas de sus personajes se transformaran automáticamente en estallidos dramáticos.

"Es un pulso permanente con la contención, porque no quería esa explosión", explicó.

Para Anaya, que interpreta a una mujer marcada por una herida del pasado, Hernández buscó "una inmersión emocional brutal". Sobre Suárez recae, en cambio, buena parte de las contradicciones de la historia: "Es madre, es hermana, es cómplice de un pasado no resuelto", explicó la directora.

Elena Anaya y Emma Suárez

Hernández había pensado en ambas intérpretes incluso antes de contar con los productores de la película.

"Les mandé el guion y, a las 24 horas, las dos dijeron que sí. Las dos a la vez", recordó. Su reacción le proporcionó además una primera confirmación de que el proyecto podía funcionar: "Dije: 'Hostias, esto es porque está bien. Mi guion está bien'".

Hernández, que estudió Periodismo y trabajó también como periodista y documentalista, explicó que la ficción surgió de muchas conversaciones escuchadas a lo largo de los años, especialmente entre mujeres que solo con el paso del tiempo se han sentido capaces de contar experiencias difíciles que habían mantenido en silencio.

De esas conversaciones privadas nació una ficción que, según Hernández, recoge elementos de una realidad colectiva, pero no reproduce ninguna historia concreta.

'Hermanas' es además el primer largometraje de ficción de una cineasta que reconoce que ha necesitado muchos años para llegar a dirigirlo.

"Hay muy pocas óperas primas que tienen detrás a una directora de mi edad", afirmó. Para Hernández, de 56 años, completar la película es sobre todo el resultado de "no rendirse nunca".

La directora destacó que muchas mujeres abandonan proyectos artísticos cuando otras obligaciones, incluida la maternidad, hacen difícil compatibilizarlos con su vida personal.

"Y, de repente, nunca es tarde", afirmó. "Ese es el logro: pensar que es posible".

Tras la proyección de 'Hermanas' en Toronto, Hernández dijo haberse sorprendido por la atención del público.

"Lo que noté, que me sorprendió, fue sentir el peso de la atención", relató sobre el estreno.

También considera especialmente importante comprobar que una historia nacida de códigos culturales y familiares muy concretos puede conectar con espectadores de distintos países.

"Es una grandísima satisfacción para un creador que habla de una historia que parte de ti, que eres de un sitio concreto, de un código, de una cultura concreta", señaló, para añadir posteriormente: "Y de repente la película crece gracias a la respuesta de las audiencias de todo el mundo". EFE

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