Documentos Casa Blanca no concluyen fraude electoral en 2020 pese a acusaciones de Trump
(Actualiza con información de políticos y expertos)
Washington, 17 jul (EFE).- Los documentos divulgados por la Casa Blanca durante el discurso del presidente estadounidense, Donald Trump, del jueves por la noche, en el que denunció fraude en los comicios de 2020, no concluyen que fueran manipuladas ni que se alterara el resultado electoral.
Políticos demócratas y expertos de todo el espectro político señalan falta de evidencias en los documentos hechos públicos en la página web de la Casa Blanca sobre los que Trump asegura que reflejan vulnerabilidades del sistema electoral.
"Lo único que puedo reconocer es lo que muestra la información de inteligencia. Solo sé —y la Inteligencia no tiene absolutamente ninguna prueba— que una potencia extranjera alteró el resultado de las votaciones en 2020, 2022 o 2024", declaró el mismo John Solomon, periodistas conservador y asesor de Trump en el discurso de anoche.
En algunos de los documentos se llega a la conclusión opuesta: "Consideramos que los sistemas de recuento de votos serían difíciles de manipular a una escala lo suficientemente amplia como para comprometer los resultados electorales".
Además de esos fallos en el recuento de votos, Trump aseguró durante su intervención que tenía informes que demostrarían que, desde 2020, se produjo "la mayor vulneración de datos electorales de la historia", lo que habría permitido a China "obtener de manera ilícita" los registros de 220 millones de votantes estadounidenses.
El mandatario centró sus denuncias en China, pasando por alto a Irán y Rusia, pese a que en uno de los documentos aportados por la Casa Blanca, realizado por el Centro Nacional de Inteligencia (NIC, por sus siglas en inglés), se establece que el país que más esfuerzos realizó por influir en los comicios de 2020 fue Rusia.
En otro informe de 2021, también del NIC, concluyó con "alta confianza" que China no intentó influir en el resultado electoral, y que las tentativas de oponerse a la reelección de Trump se produjeron a través de las redes sociales y declaraciones públicas, pero no mediante una injerencia o una actuación directa.
"Consideró, pero no implementó, esfuerzos de influencia con la intención de alterar el resultado de las elecciones presidenciales de EE. UU. Tenemos plena confianza en esta conclusión", fijaba el documento.
El abogado Ben Ginsberg, que ha ejercido como asesor legal nacional de varias campañas presidenciales republicanas, declaró en CNN tras el discurso de Trump que le llamaba la atención que "aún no hay pruebas de que el resultado de ninguna elección sea incorrecto".
Políticos del Partido Demócrata criticaron la intervención de Trump al considerar que, no solo pone en cuestión el sistema electoral de Estados Unidos, sino que trata de presionar a miembros del Partido Republicano para que aprueben la Save Act, un proyecto de ley que obligaría a exigir pruebas de ciudadanía para votar en elecciones federales.
La propuesta ya ha sido aprobada por la Cámara de Representantes, pero aún tiene que pasar por el Senado donde tiene el rechazo de los demócratas.
"Esta noche Trump hizo un intento patético de negar lo que todos sabemos que es cierto: perdió las elecciones de 2020", denunció el líder de los demócratas en el Senado, Chuck Schumer.
El gobernador de California, Gavin Newsom, fue más allá y apuntó en un mensaje en la red social X que Estados Unidos había asistido a "las divagaciones de un rey loco" y denunció que el objetivo del discurso fue intentar influir en las elecciones de medio mandato del próximo 3 de noviembre.
"Antes de que se haya emitido un solo voto, él ya está preparando el terreno para manipular estos comicios y convencerte a ti de que no confíes en los resultados si no le favorecen", escribió Newsom que añadió "Organízate. Movilízate. ¡Preséntate y vota en noviembre!". EFE
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