Dos miembros de las fuerzas de seguridad mueren en un ataque armado en el sureste de Irán
Teherán, 7 sep (EFE).- Al menos dos miembros de las fuerzas de seguridad iraníes murieron en un ataque armado contra un vehículo que transportaba alimentos y equipos logísticos para miembros de la milicia Basij- subordinada a la Guardia Revolucionaria- en la conflictiva provincia suroriental de Sistán y Baluchistán.
El vicegobernador de Sistán y Baluchistán para Asuntos de Seguridad y Orden Público, Ali Jalilabadi, dijo que hombres armados atacaron el vehículo en la ciudad de Zahedán, capital provincial, en un suceso que calificó de "terrorista y cobarde", según informó la agencia oficial IRNA a última hora del domingo.
Jalilabadi indicó que las autoridades competentes proporcionarán posteriormente más detalles sobre el suceso.
El ataque se produjo un día después de que al menos dos personas murieran en la misma provincia en una operación que las autoridades iraníes calificaron de acción contra una célula terrorista vinculada con Estados Unidos e Israel.
Según la Guardia Revolucionaria iraní, la "célula terrorista" tenía como objetivo llevar a cabo "actos terroristas como parte de la guerra de EEUU".
La conflictiva provincia de Sistán y Baluchistán, fronteriza con Pakistán y Afganistán, es una región mayoritariamente suní en la que operan grupos armados de esa rama del islam, contrarios al Gobierno chií de Teherán, así como bandas dedicadas al contrabando y al narcotráfico.
La región es escenario recurrente de enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad iraníes y grupos armados, entre ellos Jaish al-Adl, una organización suní que busca la independencia de la región y que la República Islámica considera terrorista.
Desde el comienzo de la guerra con Estados Unidos e Israel, el 28 de febrero, las autoridades iraníes han detenido a miles de personas a las que acusan de ser "espías" y "traidores a la patria", en medio del refuerzo de las medidas de seguridad y de la intensificación de la persecución contra grupos opositores y participantes en las protestas de enero. EFE
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