Roma, 13 oct (EFE).- El duelo entre el Roma y el Real Madrid de este miércoles cobra especial importancia para las dos referencias ofensivas de 'la Loba', Paulo Dybala y Donyell Malen, quienes saldrán al encuentro con sed de sangre al compartir una cuenta pendiente con el conjunto merengue, la de caer derrotados en sendas finales de Liga de Campeones.
El argentino vivió aquella experiencia en 2017, cuando defendía los colores del Juventus, mientras que el neerlandés lo hizo siete años después, con el Borussia Dortmund.
Dybala, 2017, noche negra con la 'Juve'
'La Joya' fue titular con el Juventus en la final de la edición 2016-2017, celebrada en Cardiff (Galés), en la que la 'Vecchia Signora' cayó por 1-4 con doblete de Cristiano Ronaldo y tantos de Casemiro y Marco Asencio. El croata Mario Mandzukic había igualado provisionalmente el encuentro con una espectacular chilena.
Aquel partido puso fin al sueño europeo de un Juventus que aspiraba a conquistar su tercera Liga de Campeones, después de haber perdido también la final de 2015 ante el Barcelona.
Para Dybala, que por entonces tenía 23 años, la derrota supuso un golpe en una temporada en la que se consolidó como una de las grandes figuras del equipo turinés, con el que conquistó la Serie A y la Copa Italia.
El argentino había sido, además, uno de los protagonistas de los cuartos de final de aquella 'Champions', al marcar un doblete en la victoria por 3-0 ante el Barcelona en el partido de ida. Es la única final disputada por el futbolista en su carrera en esta competición continental.
Dybala, héroe romanista, llegó al Roma en el verano de 2022, después de finalizar su etapa en el Juventus y quedar libre tras siete temporadas en Turín.
Malen, un golpe reciente con el Borussia
La herida de Malen es más reciente. El neerlandés saltó al terreno de juego en el minuto 80 de la final de 2024 con la camiseta del Borussia Dortmund, cuando el conjunto alemán ya había encajado el primer tanto del encuentro.
El Real Madrid terminó imponiéndose por 0-2 en Wembley, con goles de Dani Carvajal y Vinícius Júnior, para levantar su decimoquinta Copa de Europa.
El delantero, que había comenzado aquella final en el banquillo, entró en sustitución de Emre Can para tratar de revitalizar el ataque del Dortmund en los últimos minutos. Su presencia no bastó ante un Madrid lanzado.
Malen se incorporó al Roma en enero de 2026, procedente del Aston Villa, en busca de continuidad y de un nuevo escenario para desarrollar su fútbol en Italia.
Dos años después, el neerlandés y Dybala comparten vestuario en el Roma y se reencuentran con el equipo que frustró sus aspiraciones europeas.
Ambos tendrán una nueva oportunidad de ajustar cuentas con el pasado, aunque no sea en una final. Al menos, podrán transformar ese amargo recuerdo en una motivación para resarcirse, esta vez con la camiseta 'giallorossa'. EFE
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