Ecuador cambia de cárcel a 300 presos tras detectar riesgos de violencia
Guayaquil (Ecuador), 30 sep (EFE).- El servicio nacional de prisiones de Ecuador cambió este miércoles a una cárcel de Guayaquil, la ciudad más poblada del país, a 300 presos que estaban recluidos en un centro penitenciario de la provincia de Esmeraldas, fronteriza con Colombia, tras identificar factores que podían derivar en hechos de violencia.
El Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Adultas Privadas de la Libertad (SNAI) señaló en un comunicado que el traslado se realizó con apoyo de la Policía y las Fuerzas Armadas y que se sustentó en "labores de investigación y análisis de información" que permitieron identificar los riesgos, anticiparse a situaciones de violencia y detectar a personas "vinculadas a escenarios de conflictividad".
El operativo, afirmó la institución, redujo la capacidad de estas personas "de afectar la seguridad interna" de los centros.
Además, indicó que el cambio también forma parte de una estrategia de redistribución de la población penitenciaria, "orientada a optimizar las condiciones de vigilancia, facilitar la supervisión y fortalecer la capacidad institucional para responder de manera oportuna ante cualquier eventualidad".
Los presos fueron recluidos en la Penitenciaría del Litoral, la prisión más poblada y violenta del país, que está en un complejo compuesto por otras cuatro cárceles.
Prisiones como la Penitenciaría han sido uno de los epicentros de la crisis de violencia criminal sin precedentes que atraviesa Ecuador, al haber sido asesinados en su interior unos 600 reclusos desde 2021, la mayoría en una serie de masacres por enfrentamientos entre bandas rivales.
Organizaciones internacionales como la Iniciativa Global contra el Crimen Organizado han advertido que estos centros se han convertido en espacios desde los que se coordinan actividades ilícitas y disputas territoriales que se producen en el exterior.
Y han señalado que se requiere una reforma estructural del sistema penitenciario, más allá de militarizar las prisiones, para que una política de seguridad sea efectiva. EFE
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