Jerusalén, 7 Nov 2026 (AFP) -
Se dice de él que es aburrido, que le falta carisma, pero es justamente su sobriedad la que llevó al ex jefe del Estado Mayor Gadi Eisenkot a la senda del poder y a ser escogido para formar el próximo gobierno de Israel.
Esa misión, que el presidente Isaac Herzog le encargará oficialmente el domingo, luce difícil: el general retirado de 66 años tendrá la compleja tarea de reunir un mínimo de 61 diputados en un escenario político fracturado, tanto como el país.
"Ha llegado el momento de formar un gobierno de emergencia nacional. Haré todo para que estemos a la altura", aseguró Eisenkot este sábado en las redes.
Vestido casi siempre de negro, incómodo cuando le toca hablar en inglés -a diferencia del actual primer ministro Benjamin Netanyahu, un asiduo de los programas de la televisión estadounidense- este alto militar en retiro ha rechazado las entrevistas con la prensa internacional.
Y ante la prensa israelí, prefiere dar respuestas breves, una costumbre que proviene de la cultura militar que ha moldeado toda su carrera.
- Restaurar la imagen de Israel -
Eisenkot se ha comprometido a unir a los israelíes tras el mandato divisivo de Netanyahu, quien ha llevado al país en una marcada deriva hacia la derecha.
También ha prometido restaurar la imagen internacional de Israel, gravemente dañada al cabo de tres años de guerra en Gaza y violencia en la Cisjordania ocupada.
En ese sentido, ha dicho que tomará medidas enérgicas contra los colonos de Cisjordania que han atacado con impunidad a palestinos, así como a periodistas. Lo tacha de "terrorismo judío" instigado por el gobierno de Netanyahu.
Pero este militar no es ningún pacifista. Trató incluso de posicionarse más a la derecha que Netanyahu al prometer que no habrá un Estado palestino.
Al mando de las fuerzas armadas durante la guerra de 2006 en Líbano, Eisenkot ideó la llamada "doctrina Dahiya", llamada así por un suburbio de Beirut que fue bastión del movimiento proiraní Hezbolá.
La estrategia, aplicada también en Gaza, consiste en bombardeos generalizados en zonas, incluso civiles, en las que se ocultan combatientes enemigos.
También fue artífice del concepto llamado "campaña entre guerras", basado en una sucesión de operaciones focalizadas destinadas a retrasar el estallido de un conflicto de gran envergadura.
La muerte de su hijo Gal y de dos de sus sobrinos en combate en Gaza le ha valido el reconocimiento general en Israel.
Sus raíces obreras constituyen otro elemento de su atractivo. Hijo de judíos marroquíes, criado en la periferia geográfica de Israel, Eisenkot sería el primer jefe de gobierno sefardí.
- Comisión de investigación -
En cuanto a Gaza, se comprometió a poner fin al gobierno de Hamás en un plazo de 18 meses.
Según afirmó, esto podría lograrse mediante la implementación del plan de alto el fuego del presidente estadounidense Donald Trump -que prevé el desarme gradual del grupo islamista y una transferencia de poder-, o con "operaciones creativas" destinadas a destruir el ala militar del movimiento.
Entre sus prioridades figura la formación de una comisión nacional de investigación sobre los fallos de seguridad que permitieron el mortal ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023.
Además, dijo que reducirá la excepción del servicio militar para los estudiantes religiosos, que han causado resentimiento entre los israelíes, y prometió una "ley de servicio nacional universal" que exija a los judíos ultraortodoxos y a los árabes israelíes realizar el servicio militar o civil.
Recientemente, aseguró que reforzará los derechos de la comunidad LGBTQ+. Y, ante representantes del sionismo religioso, defendió la colonización de Cisjordania, con la condición de que se respete la ley israelí.
Para atraer a los centristas y a los liberales, prometió además "proteger la independencia judicial, el estado de derecho, los derechos de las minorías y la libertad de prensa".
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