El 59 % de pesticidas empleados en el café están prohibidos en la UE, según investigación
Bruselas, 22 jun (EFE).- El 59 % de los pesticidas empleados en la producción de café están prohibidos en la Unión Europea (UE), según investigaciones de campo en Brasil, Vietnam, Kenia, Colombia y otros grandes productores elaborada por Coffee Watch, Inkota, Deutsche Umwelthilfe y la oficina británica de la Red de Acción contra los Pesticidas.
El informe 'Veneno en tu café', que según sus autores sintetiza literatura científica, datos gubernamentales e investigaciones de campo, reveló también que es poco frecuente que los agricultores utilicen equipos de protección adecuados.
"Detrás de casi cada taza de café hay un trabajador agrícola que no tuvo más opción que manipular productos químicos que los países ricos decidieron que eran demasiado peligrosos para sus propios campos", afirmó en un comunicado la autora principal del informe, Silke Bollmohr.
El estudio documenta 159 ingredientes activos de pesticidas utilizados en la producción cafetera en los países analizados, de los que el 60 % están clasificados como altamente peligrosos y el 59 % están prohibidos en la Unión Europea.
Entre ellos figuran sustancias extremadamente peligrosas según la Organización Mundial de la Salud (OMS), así como productos cancerígenos o probablemente cancerígenos, tóxicos para la reproducción, disruptores endocrinos y neurotóxicos.
Las organizaciones sostienen además que una de cada cinco tazas de café podría estar contaminada por residuos de pesticidas, mientras que en el caso de los restos de glifosato, conocidos como AMPA, se detectaron residuos en el 72 % de las muestras analizadas.
Doble rasero
El informe denunció un "doble rasero" regulatorio, al señalar que pesticidas prohibidos en la UE y otros países ricos siguen exportándose a Estados productores de café, donde la regulación es más débil, para después importar legalmente el café cultivado con esos productos.
Entre los ejemplos citados, Brasil utilizó 19,8 millones de litros de pesticidas en el café en 2015, más por hectárea que en el maíz o la soja; Vietnam ha visto aumentar el uso de pesticidas entre tres y cinco veces en 25 años; y en Kenia el café representa el 27 % del uso nacional de pesticidas, pese a ocupar en torno al 0,5 % de la superficie agrícola.
En Brasil hay 164 productos registrados con glifosato autorizados para su uso en el cultivo del café, añadió el informe.
El documento recoge también un estudio con granos verdes de fincas de Brasil, México, Nicaragua y Vietnam en el que se detectaron glifosato, AMPA y varios insecticidas.
Los autores advierten de que los trabajadores agrícolas y las comunidades rurales soportan la mayor carga por la mezcla, pulverización, contaminación del agua y deriva de pesticidas, con exposiciones repetidas que pueden causar intoxicaciones agudas, problemas respiratorios, síntomas neurológicos, daños reproductivos y mayor riesgo de cáncer.
En República Dominicana, el 87 % de los caficultores de un estudio no usaba mascarilla ni guantes al pulverizar pesticidas, mientras que, en Colombia, el 81,3 % de las muestras de aguas superficiales de regiones cafeteras contenían residuos de pesticidas, según los datos recopilados.
El uso intensivo de pesticidas en el café contamina ríos y aguas subterráneas, degrada la salud del suelo y contribuye a la pérdida de biodiversidad, con impactos sobre abejas, peces, insectos beneficiosos y organismos del suelo, recordó el análisis.
"La industria del café está mordiendo la mano que le da de comer, que en este caso son los polinizadores", advirtió Sheila Willis, de la oficina británica de la Red de Acción contra los Pesticidas.
Las organizaciones responsables del informe sostienen que existen alternativas a base de prácticas agroecológicas, árboles de sombra, control biológico de plagas, asistencia técnica y apoyo financiero a los agricultores. EFE
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