El alcalde de Milán celebra el refuerzo de seguridad pero prevé un sábado "delicado"
Roma, 21 oct (EFE).- El alcalde de la ciudad italiana de Milán (norte), Giuseppe Sala, celebró este miércoles el refuerzo del orden público con 500 militares enviados por el Gobierno central tras los últimos disturbios pero avisó de que el próximo sábado podría ser "delicado" por la convocatoria de nuevas protestas.
"Quiero decir sin ambigüedades que, en esta fase crítica, lo primero es el control y represión de estos fenómenos. No quiero que mis palabras se malinterpreten: No estoy en absoluto en contra de que lleguen 500 militares", dijo a los medios tras participar en un encuentro sobre orden público en la delegación del Gobierno.
En el encuentro ha contado con la presencia del ministro del Interior, Matteo Piantedosi, y del de Infraestructuras, Matteo Salvini, entre otras autoridades.
El objetivo era analizar la situación en la capital económica de Italia tras los violentos disturbios del pasado fin de semana, que derivaron en el saqueo de numerosas tiendas del centro. Más de 170 asaltantes fueron identificados, la mayoría menores de edad.
El Gobierno italiano, de la ultraderechista Giorgia Meloni, aprobó anoche el envió de 500 militares para reforzar el orden público, así como una serie de duras medidas como el arresto preventivo de sujetos peligrosos, también menores de edad.
El alcalde milanés, socialdemócrata, reconoció que, "desde un punto de vista humano", la respuesta a estos disturbios primero pasa por "controlarlos" pero después se deberá "comprender el modo de abordar un problema generacional evidente", subrayó.
Asimismo, reconoció que en el momento de los altercados había "pocas fuerzas del orden sobre el terreno".
El regidor también se mostró preocupado por la protesta que, como en otras ciudades del país, se ha convocado para el próximo sábado, también debido a la posible presencia de anarquistas.
"Puede ser una jornada delicada para la ciudad. No es que quiera hacer un llamamiento a los ciudadanos para decirles: 'Quedaos todos en casa'... pero el sábado puede ser una jornada delicada", avisó.
En cualquier caso, será "la primera prueba" para saber si las medidas aprobadas por el Gobierno central permiten "gestionar las cosas de otra manera", sostuvo.
En la misma línea, el ministro del Interior aseguró haber tenido "máxima sintonía" con el alcalde y que los 500 militares que llegarán a la ciudad "tendrán la máxima movilidad" en la ciudad.
La jornada implicará "la primera realización de esta nueva planificación" de seguridad para evitar disturbios, alegó. EFE
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