El asesinato del exjugador de rugby argentino Aramburu, a juicio en París
París, 7 sep (EFE).- El juicio por el asesinato del exjugador de rugby argentino Federico Martín Aramburu, abatido a tiros en París en marzo de 2022, comienza este lunes con dos militantes de extrema derecha en el banquillo y con la premeditación del crimen como cuestión central del proceso.
Más de cuatro años después de la muerte del exinternacional de Los Pumas, Loik Le Priol, de 32 años, será juzgado por asesinato y Romain Bouvier, de 35, por tentativa de asesinato ante el Tribunal de lo Criminal de París.
Ambos están vinculados a la organización de extrema derecha Grupo Unión Defensa (GUD), disuelta por el Gobierno francés en 2024, y ya habían sido condenados a penas de cárcel por un violento ataque cometido en 2015 contra un antiguo dirigente del movimiento.
La familia y el rugby argentino han mantenido vivo el recuerdo de Aramburu. El sábado, antes del partido contra Australia en Mendoza, todos los jugadores de los Pumas (como se conoce a la selección de rugby argentina) saltaron al campo con camisetas negras con el mensaje "Justicia para Fede", un homenaje especialmente significativo en vísperas del juicio.
Aramburu, que tenía 42 años cuando murió, fue internacional argentino en 22 ocasiones y, como tal, formó parte de la selección que logró el bronce en el Mundial de 2007. No obstante, la mayor parte de su carrera la desarrolló en Francia, en particular, en Biarritz, donde se quedó a vivir una ver retirado del rugby y tenía una empresa de turismo junto a su antiguo compañero Shaun Hegarty.
La madrugada del 19 de marzo de 2022, Aramburu y Hegarty estaban en un café del bulevar Saint Germain de París. En la mesa de al lado estaban Le Priol, Bouvier y la entonces pareja del primero, Lyson Rochemir.
Una discusión aparentemente banal acabó en una pelea, pero después ambos grupos se repararon y los exjugadores de rugby se dirigieron tranquilamente hacia su hotel pensando que todo había terminado.
Sin embargo, Priol y Bouvier salieron en su búsqueda armados. Según la investigación, Bouvier fue el primero que disparó cuatro veces contra Aramburu desde una camioneta y, segundos después, Le Priol apareció a pie y efectuó otros seis disparos.
El exjugador de rugby quedó tendido en el suelo, con seis proyectiles en el cuerpo. Las heridas sufridas en el pulmón, el riñón y el hígado provocaron su muerte.
Le Priol, antiguo integrante de la Marina francesa, huyó después del crimen y fue detenido cuatro días más tarde en Hungría cuando trataba de llegar a Ucrania. Bouvier fue detenido también cuatro días después en la región francesa de Sarthe.
En el juicio que comienza este lunes, la acusación deberá demostrar que hubo la premeditación, lo que convierte el homicidio en asesinato en el derecho francés.
Le Priol reconoce haber disparado, pero sostiene que actuó por "instinto de superviviencia", después de creer que los primeros disparos procedían de sus adversarios. Bouvier afirma, por su parte, que disparó para intimidar, sin intención de matar.
Entre los elementos de la investigación figuran los testimonios según los cuales Le Priol habría dicho "voy a matarlo" y "los encontraremos" después de la pelea, además de las imágenes de la videovigilancia que reconstruyen el regreso de los acusados.
El pasado de los dos acusados también estará bajo la lupa, pues ambos fueron condenados en 2015 por una agresión en grupo, especialmente violenta y humillante, contra Édouard Klein, antiguo dirigente del GUD.
La sentencia reconoció entonces una alteración parcial de la responsabilidad de Le Priol relacionada con un trastorno de estrés postraumático de su etapa militar, una cuestión que volverá a aparecer en este juicio.
Junto a Le Priol y Bouvier serán juzgadas otras dos personas: Lyson Rochemir, entonces pareja del primero, por complicidad en tentativa de asesinato, y Antony Sorrentino, amigo de Bouvier, por haberle ayudado a ocultarse y a deshacerse del arma. El juicio está previsto que dure hasta el 25 de septiembre. EFE
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