El atentado en iglesia de Jordania: "Dispararon indiscriminadamente durante diez minutos"
Amán, 24 oct (EFE).- Nour fue al viernes a la iglesia griega ortodoxa de San Jorge de la aldea jordana de Hamud para asistir al funeral de un miembro de la familia Halsa, al que acudieron tanto cristianos como musulmanes, cuando unos hombres armados irrumpieron en el templo y empezaron a "disparar indiscriminadamente".
"Había gente tanto dentro como fuera de la iglesia debido a la gran cantidad de asistentes. Alrededor de las 14.10 de la tarde, comenzaron los disparos", dice esta joven en una entrevista telefónica con EFE desde la provincia occidental de Al Karak, donde uno de sus familiares también resultó herido en el tiroteo.
Hasta el momento, las autoridades jordanas han cifrado en nueve los muertos y a alrededor de 40 los heridos en este ataque "terrorista" que el Gobierno de la monarquía hachemita ha atribuido a elementos del grupo yihadista Estado Islámico (EI), que aún no ha reivindicado este atentado que ha conmocionado a toda Jordania.
Tres asaltantes
Nour describe cronológicamente la escena: primero, los congregados escucharon "ruidos" fuera de la iglesia. "Pero luego nos dimos cuenta de que había tres personas armadas: una tenía una ametralladora; otra, una pistola; y no vi qué tipo de arma llevaba la tercera", recuerda.
"Empezaron a disparar indiscriminadamente, y el tiroteo duró entre ocho y diez minutos. Entre los asistentes al funeral había amigos y conocidos musulmanes de la fallecida", dice la afectada, que afirma que todos los heridos de bala se encontraban en el patio de la iglesia.
Uno de ellos es un miembro de la familia Halsa, que prefiere no ser identificado, y que todavía se muestra "sorprendido" de que un ataque así ocurriera "durante un funeral y dentro de un lugar de culto" de Jordania, donde asegura que "no hay diferencias" entre los cristianos y los musulmanes.
"Vivimos juntos y compartimos nuestras alegrías y tristezas", dice el hombre a EFE desde el otro lado del teléfono, replicando las palabras del rey de Jordania, Abdalá II, que ayer advirtió en X contra los intentos de "dividir a los jordanos con las balas" y prometió golpear "con puño de hierro" a quienes atenten contra la unidad.
Evitar una tragedia
Abu Faisal al Qasus se encontraba también en la iglesia en el momento del ataque, y afirma a EFE que pudo haber sido mucho peor.
"Gracias a Dios que el incidente terminó así y los hombres armados no pudieron entrar en la iglesia. Había más de 150 personas dentro, en su mayoría mujeres", dice, al recordar cómo un grupo de jóvenes pudo cerrar las puertas del edificio para impedir el paso a los asaltantes, que todavía son buscados por las fuerzas de seguridad.
De lo contrario, "la situación podría haber sido mucho peor y el número de víctimas mucho mayor", insiste Al Qasus, que también celebra que "todos los residentes" de la aldea acudieron a los hospitales para donar sangre y ayudar a los heridos, en una oleada de solidaridad que los jordanos han aprovechado para aparcar sus diferencias religiosas.
Mohamed, un hombre musulmán que se encontraba cerca de la iglesia de San Jorge cuando empezó el tiroteo, dice a EFE que lo sucedido "no refleja los valores" y es "algo ajeno" al islam.
"Crecimos en Al Karak con nuestros hermanos y hermanas cristianos. Al Karak es conocida por su hermandad y amor entre los seguidores de diferentes religiones, y nunca hemos sentido ninguna diferencia entre nosotros porque somos familia, somos hermanos", recalca. EFE
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