El australiano McEvoy vuelve a amenazar el récord del mundo de los 50 libre
Redacción deportes, 8 oct (EFE).- El australiano Cameron McEvoy parece empeñado en zanjar cualquier debate sobre quién es el nadador más rápido del Mundo y tras convertirse el pasado mes de marzo en el plusmarquista universal de los 50 libre en piscina larga rozó este jueves en la Copa del Mundo de Taskent el récord del mundo de la distancia en piscina corta.
Un récord que el oceánico, vigente campeón olímpico y mundial, pareció en disposición de batir, tras completar los primeros veinticinco metros en un tiempo de 9.45 segundos, diez centésimas por debajo del tiempo de paso del caimanés Jordan Crooks cuando fijó el tope universal.
Pero si Crooks volvió en unos espectaculares 10.35 segundos para completar los dos largos en un crono de 19.90 segundos, McEvoy nadó los segundos veinticinco metros en 10.68 para imponerse con una marca de 20.13 segundos en la capital de Uzbekistán, 23 centésimas más que el récord mundial.
Al menos el nadador australiano, que cumplió 32 años el pasado mes de mayo, logro batir el récord de la Copa del Mundo que el mismo estableció la semana pasada en Bakú con un tiempo de 20.22 segundos.
Registros que confirman la evolución de McEvoy, que arrancó la temporada de piscina corta con una mejor marca personal de 20.75 segundos y que tendrá una nueva oportunidad de amenazar el récord del mundo de Jordan Crooks, vigente desde el año 2024, la próxima semana en la prueba de la Copa del Mundo que se disputará en Astaná (Kazajistán).
Una tarea nada sencilla ya que Crooks puede presumir del único nadador que ha sido capaz de bajar de la barrera de los 20 segundos en toda la historia, pero si alguien sabe lo que es batir récords imposibles ese es el nadador australiano.
Tal y como dejó claro el pasado 20 de marzo en la ciudad china de Shenzhen, donde Cameron McEvoy batió el legendario récord del mundo de los 50 libre en piscina larga del brasileño Cesar Cielo, vigente desde el año 2009, tras nadar en un tiempo de 20.88 segundos.
Tres centésimas menos que la plusmarca (20.91) de Cielo, uno de los récords que todavía quedaban vigentes de la época de los 'bañadores mágicos', los trajes de baño de poliuretano hoy prohibidos por la Federación Internacional.EFE
jv/apa