El balance de víctimas en Nepal se dispara en medio de un desastre "inimaginable"
Nuwakot, Nepal, 31 Ago 2026 (AFP) -
Los rescatistas removían este lunes por sexto día consecutivo barro y escombros en busca de los miles de desaparecidos que dejó el deslave que arrasó con la fuerza de un tsunami la frontera entre China y Nepal.
"Nuestro país se enfrenta a un desastre natural de una magnitud inimaginable y desgarradora", declaró el primer ministro nepalí Balendra Shah.
El balance se agravó aún más el lunes, con 939 muertos en Nepal y Tíbet, en China, y 4.400 desaparecidos. Cuerpos sin identificar fueron enterrados en fosas comunes después de que se les tomaran muestras de ADN.
Shibu Giri, un trabajador de una planta hidroeléctrica en Rasuwa, se considera afortunado de seguir con vida.
Una tripulación de helicóptero "intentó rescatarme tres veces, pero mi cuerpo estaba atrapado en el barro hasta la cintura", contó el nepalí de 44 años a la AFP.
"Les pedí que me lanzaran agua y comida", dijo Giri, quien finalmente fue rescatado y trasladado al hospital.
En condiciones peligrosas y bajo la amenaza de una nueva crecida de las aguas, los rescatistas redoblan sus esfuerzos para intentar sacar posibles supervivientes del mar de barro que sepultó esta remota región del Himalaya.
"Las dificultades son considerables", resume el jefe adjunto del distrito siniestrado de Nuwakot, el policía E. Hawadi.
"Ya no hay carreteras. Todas han sido arrasadas por el deslave", dijo.
Además de las víctimas, más de 2.500 edificios fueron destruidos en el valle del río Trishuli, en Nepal, según un cálculo de la AFP a partir de análisis satelitales del observatorio europeo Copernicus.
La policía nepalí compartió la historia del rescate milagroso, el viernes, de una niña de 6 años. "La encontramos bajo los escombros (...) solo asomaba la cabeza", declaró a la AFP uno de sus oficiales, Bahadur Karki, quien agregó que la niña está fuera de peligro.
Las autoridades nepalíes buscan a un centenar de obreros que pudieron quedar atrapados en un túnel de una obra en la región siniestrada.
- Como un tsunami -
Militares, policías y guías nepaleses trabajan día y noche en estos lugares de difícil acceso, asistidos por especialistas procedentes de India, China y Corea del Sur.
Hospitalizado en la capital, Katmandú, un empleado de la central hidroeléctrica Upper Trishuli, Shibu Giri, de 44 años, describió el lunes a la AFP cómo escapó milagrosamente al devastador deslave.
"Fue como un tsunami, con un ruido enorme y una enorme nube de polvo", señaló. "Huyendo, subimos a las alturas (...) ya no se veía nada, realmente creí que no saldría con vida".
En el lado chino, los equipos de rescate exploran con las mismas dificultades el corazón de la zona afectada en el Tíbet, en particular el puesto fronterizo de Gyirong, cuyo edificio fue borrado por las aguas.
Expertos y científicos atribuyen la devastadora crecida del miércoles al derrumbe de un enorme glaciar, que transformó un apacible río en un torrente furioso.
El paso incesante de helicópteros y patrullas de los equipos de rescate han permitido evacuar a miles de víctimas, pero las autoridades de ambos países siguen sin noticias de cerca de 4.500 personas: 3.925 en Nepal, cuyas autoridades revisaron a la baja una cifra anterior, y 546 en China.
Entre ellas figuran cientos de extranjeros, turistas, peregrinos u obreros.
En China, hay quien ha cuestionado la veracidad del balance oficial. Diez internautas que sugirieron que las autoridades lo estaban subestimando adrede, fueron castigados, indicó la policía sin dar más detalles.
La presidenta de la oenegé International Campaign for Tibet, Tencho Gyatso, exigió "una información verificada y completa" por parte de Pekín.
- "Desastre en curso" -
Las familias de los desaparecidos siguen agolpándose en los hospitales y morgues de todo Nepal en busca de información sobre sus seres queridos.
Es especialmente el caso en Bharatpur, en el sur de Nepal, donde la fuerza de las aguas arrastró unos 250 cuerpos a más de 100 kilómetros del inicio del desastre.
En un edificio, se invita a los allegados a intentar identificarlos en imágenes de video.
Mientras la morgue de Bharatpur está desbordada de cadáveres, las autoridades comenzaron el domingo a enterrar algunos sin siquiera esperar a su identificación, por motivos sanitarios.
Estas inhumaciones tienen lugar después de la toma de una muestra de ADN, precisaron las autoridades, y con carácter provisional para las víctimas de confesión hindú.
Sus familias podrán posteriormente, tras una identificación formal, exhumarlos e incinerarlos como establece la tradición.
"Se han recuperado numerosos cuerpos y han empezado a descomponerse", justificó un responsable del Ministerio de Relaciones Exteriores, Amrit Bahadur Rai.
Por ahora el costo de la tragedia asciende a "miles de millones de dólares", advirtió el gobierno de Nepal.
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