Agencias

El BCE se prepara para subir los tipos de interés en junio tras mantenerlos en el 2 %

El BCE se prepara para subir los tipos de interés en junio tras mantenerlos en el 2 %

Fráncfort (Alemania), 30 abr (EFE).- La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, dejó entrever este jueves que la entidad se prepara para subir los tipos de interés en junio en caso de que observen que la subida de los precios de la energía como consecuencia de la guerra en Irán se traspasa con fuerza a otros precios.

El Consejo de Gobierno decidió por unanimidad mantener hoy los tipos de interés a los depósitos de los bancos en el 2 % pero debatió la posibilidad de subirlos, dijo Lagarde.

El BCE y otros bancos centrales quieren evitar precipitarse en estos momentos y subir demasiado rápido los tipos de interés por el peligro de llevar a la economía a la recesión, pero tampoco quieren reaccionar demasiado tarde y que se disparen otros precios y suban los salarios.

En 2011, en plena crisis de endeudamiento soberano, con el francés Jean Claude Trichet al frente, el BCE subió el precio del dinero y tuvo que retractarse poco después y bajarlo de nuevo.

Sin embargo, tras la invasión de Rusia a Ucrania en febrero de 2022, que también disparó el coste de la energía, el BCE tardó en reaccionar y esperó a julio para subir los tipos de interés llevando la inflación hasta por encima del 10 % en algunos momentos.

El BCE considera que en junio tendrá más información para evaluar si es necesario subir el precio del dinero pero, de momento, ha reaccionado como los principales bancos centrales del mundo, que esta semana han preferido esperar y han mantenido sus tipos de interés.

El Banco de Inglaterra los dejó en el 3,75 %, la Fed en el rango entre el 3,5 y el 3,75 %, y el Banco de Canadá en el 2,25 %.

El Banco de Japón (BoJ) mantuvo sus tasas de interés en el 0,75 %, el nivel más elevado desde hace tres años, pero se mostró dispuesto a subirlos.

"Cuanto más se prolongue la guerra y más tiempo permanezcan elevados los precios de la energía, más fuerte será el impacto posible en la inflación y en la economía", dijo Lagarde.

También consideró que "la zona euro entró en este periodo de subida de los precios de la energía con una inflación alrededor del objetivo 2 % y la economía ha mostrado resistencia los trimestres recientes".

La presidenta del BCE hizo hincapié en que las expectativas de inflación a corto plazo han subido mucho, si bien a largo plazo todavía se mantienen en el objetivo del 2 %.

La inflación subió en la zona euro hasta el 3 % en abril, impulsada por el fuerte incremento de los precios de la energía como consecuencia de la guerra en Oriente Medio y el cierre del estrecho de Ormuz.

El producto interior bruto (PIB) de la eurozona creció un 0,1 % en el primer trimestre del año comparado con el precedente y un 0,8 % interanual, pero Lagarde consideró que no se ha producido un estancamiento, sino que se ha reducido el crecimiento.

El desempleo en la eurozona se situó en marzo en el 6,2 % y los hogares se benefician de una posición financiera sólida.

La inversión debería estar apoyada por el incremento del gasto de los gobiernos en defensa e infraestructura y el aumento de la inversión de las empresas en tecnologías digitales.

"Este punto de partida favorable proporciona cierta protección contra las consecuencias de la guerra", según la presidenta del BCE.

La situación es diferente a la crisis energética de los años 70

Lagarde consideró que la situación actual es diferente a las crisis energética que se produjo en los años 70 del siglo pasado, cuando la inflación subió continuadamente sin interrupción y el mercado laboral era débil.

La presidenta del BCE dijo que la economía de la zona euro no está en una estanflación, como ocurrió en los años 70, un fenómeno económico caracterizado por alto desempleo, estancamiento económico y alta inflación, que se produjo en EEUU y Europa Occidental por las crisis del petróleo de 1973 y 1979.

Ahora el punto de partida de la economía de la zona euro ha sido mejor y esto ha amortiguado el impacto, según Lagarde.

De momento, añadió Lagarde, el BCE no ve efectos de segunda ronda, pero evaluará en junio de nuevo si se han producido, es decir si el encarecimiento de la energía se traspasa a otros precios, a los salarios y suben más los precios. EFE

aia/fpa