Manuel Sánchez Gómez
Londres, 22 abr (EFE).- Por primera vez en 114 años, el Chelsea ha perdido cinco partidos seguidos y sin marcar un solo gol por el camino. Las derrotas contra el Newcastle (0-1), Everton (3-0), Manchester City (0-3), Manchester United (0-1) y el Brighton (3-0) han provocado más de 380 minutos sin ver puerta y han convertido la clasificación a Champions League en una quimera. En este escenario se apunta a dos culpables, Liam Rosenior y la directiva que decidió darle 6,5 años de contrato.
Antes del partido contra el Manchester United de este sábado, varios centenares de aficionados se reunieron en los alrededores de Stamford Bridge para protestar con la propiedad de BlueCo, el consorcio que compró el club por más de 2000 millones en 2022, cuando Roman Abramovich tuvo que venderlo por su relación con la invasión de Ucrania.
Los aficionados 'Blues' están hartos de la inestabilidad del club. Han pasado Thomas Tuchel, Graham Potter, Mauricio Pochettino, Enzo Maresca y Rosenior, sin tener en cuenta a los interinos Bruno Saltor y Frank Lampard, y pese a que Maresca sí ganó títulos, el club aún no es regular y consistente. Cuando Maresca se fue, enfrentado con la directiva, el club decidió ofrecer seis años y medio de contrato a Rosenior, mostrarle esa confianza con un acuerdo a largo plazo.
El problema es que ahora Rosenior no funciona y que seis años y medio de contrato es un plazo muy, muy largo y que va a demostrar si este club tiene paciencia o no. El Chelsea tiene, con cuatro jornadas por delante, la quimera de clasificarse a la Champions. Está a siete puntos del Liverpool, que guarda la quinta plaza con un partido menos, y necesitará seguramente una victoria del Arsenal en la Champions o del Aston Villa en la Europa League para que se liberen más plazas Champions en la liga.
No clasificarse a la Champions puede suponer un agujero financiero importante para un club que se ha gastado 2500 millones de euros desde el verano de 2022 en fichajes. Muchos de ellos no han funcionado y los que han funcionado, como Enzo Fernández y Marc Cucurella, han desvelado su deseo de marcharse en el futuro. El argentino, incluso, fue suspendido por sus comentarios sobre una posible vida en Madrid y se perdió dos encuentros, uno de ellos contra el Manchester City.
El castigo fue tal que incluso el día de su vuelta, contra el United, no fue el capitán, lo fue Moisés Caicedo, renovado hasta 2033 apenas unos días antes. Enzo, sin embargo, volvió a la capitanía este martes en la derrota contra el Brighton.
"Ha sido inaceptable en todos los aspectos del juego. Siempre trato de defender a mis jugadores, pero lo de hoy ha sido indefendible", dijo Rosenior.
"Algunas de las cosas que he visto hoy no quiero volver a verlas. Nos faltó actitud, espíritu y determinación. Ha sido inaceptable en cada nivel. Esto no me representa y no representa al club", agregó el inglés.
Pese a esta situación, el Chelsea aún puede ganar un título esta temporada. Este domingo disputarán contra el Leeds United la semifinal de la FA Cup. Es un partido de obligada victoria para un Chelsea del que no parece quedar nada del equipo que se proclamó campeón del Mundial de Clubes en julio del año pasado. EFE
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