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El Gobierno italiano baja su previsión de crecimiento al 0,6% en 2026 por la inestabilidad

El Gobierno italiano baja su previsión de crecimiento al 0,6% en 2026 por la inestabilidad

Roma, 22 abr (EFE).- Italia ha revisado a la baja este miércoles su previsión del crecimiento económico para este año 2026 al 0,6 %, una décima menos que lo vaticinado anteriormente, debido a la inestable situación geopolítica global y sus estragos en el sector energético.

El producto interior bruto italiano (PIB) en 2026 pasará de crecer un 0,7 % para hacerlo un 0,6 %, una reducción que se prolongará también a lo largo del próximo trienio: la previsión para 2027 cae del 0,8 al 0,6 % y en 2028 del 0,9 al 0,8 %.

Estos datos se incluyen en el Documento de Finanzas Públicas (DFP), aprobado esta mañana por el Consejo de Ministros y que establece el contexto macroeconómico de los próximos años a tener en cuenta para las cuentas públicas, alineándose con los parámetros europeos.

El ministro de Economía, Giancarlo Giorgetti, reconoció en una rueda de prensa que estas previsiones responden "inevitablemente a situaciones excepcionales", como el aumento en gasto en defensa, e inestables como la guerra en Oriente Medio y su impacto "energético" a nivel global, europeo y nacional.

"La premisa natural es que no vivimos en circunstancias normales sino de tipo totalmente excepcional. Por lo tanto, las previsiones del DFP ya son ahora mismo discutibles y seguramente requerirán de una actualización las próximas semanas", avisó Giorgietti.

Por el contrario, el Gobierno italiano prevé un aumento de la deuda pública en los próximos tres años: en 2026 pasará del 2,8 previsto al 2,9 % del producto interior bruto (PIB); en 2027 del 2,6 al 2,8 % y en 2028 del 2,3 al 2,5 %.

Asimismo la tasa de crecimiento del gasto neto "empeoró" en 2025 al llegar del 1,3 al 1,9 %, mientras que a lo largo de este año se confirma en el 1,6 %.

El Gobierno italiano afrontará en los próximos meses la redacción de la última ley de presupuestos de la legislatura de la primera ministra Giorgia Meloni, que concluirá 2027.

Giorgetti señaló que la "prioridad absoluta" para la economía es "paliar el incremento de los costes de los combustibles", sobre todo en el sector de los transportes, pues esto agrava la inflación.

Además la oficina estadística Eurostat ha situado la deuda pública italiana en el 3,1 % por lo que el país seguirá en el procedimiento por déficit excesivo impuesto desde 2024 por la Unión Europea por superar el límite del 3 % del Pacto de Estabilidad europeo.

"Se está hablando de si nuestro déficit estaba en el 3 o en el 3,1 %... En cualquier caso, el penalti solo vale si el árbitro silba. Y el árbitro ha pitado. Se puede estar de acuerdo o no, pero son las reglas del juego", asumió Giorgetti, usando jerga futbolística.

Roma esperaba abandonar el procedimiento para tener más flexibilidad contable en los futuros presupuestos pero finalmente no lo ha conseguido.

No obstante, ahora las exigencias son otras debido a las estrecheces financieras que podría acarrear la guerra en Irán y, por ende, en el estrecho de Ormuz, por donde transita alrededor del 20 % del petroleo mundial, además de importantes cantidades gas natural y otros bienes estratégicos.

En este sentido, el ministro ha afirmado que el debate sobre la salida de las sanciones europeas le interesa "mucho hasta el 28 de febrero de 2026", el día que comenzaron los ataques de EE.UU. e Israel a Irán.

"Desde entonces el tema me interesa relativamente menos", zanjó, aludiendo a que el Gobierno italiano deberá afrontar otras emergencias en caso de que no termine el conflicto. EFE

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