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El comercio directo allana el camino para la normalización entre armenios y turcos

El comercio directo allana el camino para la normalización entre armenios y turcos

Beatriz Arslanian

Ereván, 13 ago (EFE).- La normalización entre armenios y turcos, pueblos enfrentados desde hace más de un siglo por el genocidio otomano, ha comenzado por donde menos duele, por el comercio, aunque sea a través de un tercer país, Georgia, ya que la frontera común sigue cerrada.

El primer paso lo dio Turquía al autorizar recientemente el comercio directo con el país caucásico, decisión que, aunque puramente administrativa, puede tener "potenciales consecuencias económicas positivas", comentó a EFE Hrant Akopián, economista y director de Converse Bank.

Un primer paso

El banquero considera que los vínculos comerciales pueden reducir costos, simplificar contratos y agilizar procedimientos aduaneros, además de preparar a las empresas para una futura apertura de la frontera.

"Actualmente, Turquía compite con China en distintos segmentos de maquinaria industrial y equipamiento productivo. Para las empresas armenias, la proximidad geográfica con Turquía podría representar una ventaja importante, no solamente en términos de precio, sino también de logística y servicio postventa", agrega el analista.

No obstante, advierte que, aunque en las declaraciones aduaneras el destino final sea Armenia y Turquía, mientras el transporte continúe realizándose por Georgia, el impacto económico inmediato será limitado.

En realidad, ambos países no parten de cero, ya que desde 2021 han tomado medidas de acercamiento que incluyen el impulso de proyectos de cooperación, vuelos directos, la rehabilitación de la línea ferroviaria Giumri-Kars e incluso la decisión de abrir la frontera para ciudadanos de terceros países.

Armenia importó en 2025 alrededor de 367 millones de dólares en productos procedentes de Turquía, entre ellos maquinaria industrial, combustibles, plásticos, aluminio, equipos eléctricos, textiles y bienes de consumo.

La sufrida minoría armenia de Turquía está expectante. El editor jefe del periódico armenio de Estambul 'Agos', Yervart Danzikyan, considera que la futura apertura de la frontera supondría un impulso para el proceso de acercamiento entre ambos países, además de que beneficiaría también a las regiones fronterizas turcas.

"Los armenios de Turquía estamos esperando los avances aduaneros y la apertura de las fronteras, ya que este diálogo contribuirá en gran medida al proceso de normalización de relaciones", asegura.

El obstáculo azerbaiyano no es insalvable

Eso sí, los expertos coinciden en que este proceso sigue condicionado por la relación entre Armenia y Azerbaiyán, que está a expensas de la firma del ansiado tratado de paz.

Para Benyamin Poghosián, investigador principal del Applied Policy Research Institute of Armenia (APRI), Bakú sigue ejerciendo una influencia determinante sobre la normalización entre Ankara y Ereván.

"Azerbaiyán ha invertido más de 20.000 millones de dólares en la economía turca y el presidente (azerbaiyano) Ilham Aliyev mantiene una estrecha relación personal con el presidente (turco, Recep Tayyip) Erdogan", afirma.

Por ese motivo, opina que la normalización avanza con prudencia y pide una mayor implicación de Estados Unidos para desatascar el proceso.

Al respecto, el ex embajador turco en Azerbaiyán Alper Coşkun considera que Ankara dispone actualmente de un margen político mayor para impulsar la normalización con Armenia sin depender exclusivamente de la evolución del proceso de paz entre Ereván y Bakú.

"Hasta ahora, Ankara ha seguido el rumbo marcado por Bakú", constata, pero añade que Turquía tiene intereses propios asociados al desarrollo del Corredor Medio, la diversificación de rutas comerciales entre Europa y Asia y la estabilidad del Cáucaso Sur, factores que, a su juicio, refuerzan los incentivos para avanzar en la normalización.

Admite que "superar décadas de hostilidad y reconstruir la confianza sin duda llevará tiempo, pero Armenia y Turquía se encuentran ahora más cerca que nunca de establecer relaciones diplomáticas y reabrir su frontera común".

"El deseo de Ankara de mantenerse en sintonía con Bakú y calibrar cuidadosamente sus relaciones con Armenia no debería limitar su capacidad para aprovechar la oportunidad y respaldar la idea más amplia de consolidar la paz regional en el Cáucaso Sur", arguye.

Riesgos para la economía armenia

Poghosián también advierte de que la agricultura y otros sectores con menor competitividad podrían sufrir debido a la entrada de productos del país vecino.

"Una entrada más amplia de productos agrícolas turcos podría ejercer una fuerte presión sobre determinados productores armenios, especialmente aquellos que operan con costos elevados o con una productividad relativamente baja", reconoce.

Pero no todos son obstáculos, ya que también hay oportunidades en materia de interconexión energética, lo que podría permitir a Armenia exportar electricidad a las regiones orientales de Turquía.

"Armenia cuenta con capacidad de generación y posee una experiencia particular en energía nuclear dentro de la región", indica.

En la misma línea, el politólogo turco Cengiz Aktar asegura que "Turquía puede convertirse en un socio importante, pero Armenia debe continuar diversificando tanto sus mercados de exportación como sus fuentes de importación".

"La competitividad de los productos turcos podría perjudicar gravemente a las pequeñas y medianas empresas armenias", asegura y compara ese escenario con la creciente presencia de productos turcos en Siria e Irak. EFE

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