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El competitivo modelo asiático, con Singapur y China a la cabeza, vuelve a liderar PISA

El competitivo modelo asiático, con Singapur y China a la cabeza, vuelve a liderar PISA

Bangkok/Pekín/Tokio, 8 sep (EFE).- El competitivo modelo educativo asiático vuelve a liderar el informe PISA, con Singapur y China a la cabeza de las pruebas realizadas en 2025 por más de 760.000 alumnos de 91 países y territorios, naciones que comparten un sistema de alta presión sobre el estudiante desde los primeros años escolares.

Según el estudio de la última edición de las pruebas, publicado este martes por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE),Singapur, con 535 puntos, obtuvo los mejores resultados en términos absolutos, seguido de China (527), Taiwán (508), Japón (503) y Corea del Sur (501), los únicos junto a Irlanda que, pese a los descensos, lograron mantenerse por encima del umbral de los 500.

Los autores del informe señalan que la suspensión de clases presenciales durante la pandemia de covid-19 pudo haber influido en el bajón en las calificaciones, entre ellas en comprensión lectora en pleno auge del uso de dispositivos electrónicos.

Los únicos avances significativos se produjeron en países que partían de un nivel muy bajo, y la mayoría son también asiáticos: Brunéi, Camboya, Filipinas y Zambia.

Singapur: el "miedo a quedarse atrás"

La ciudad-Estado asiática, que tras independizarse de Malasia en 1965 puso el acento en la educación en inglés como vía para desarrollar su economía y mejorar el nivel de vida de una población con bajos niveles de alfabetización, se ha convertido en referente mundial de la excelencia académica.

Esto se debe en parte a la cultura del 'kiasu' –'miedo a quedarse atrás' en hokkien, el dialecto chino que se habla en Singapur–, unido a un sólido sistema educativo edificado sobre el bilingüismo y la segregación por niveles académicos desde muy temprana edad.

Estas divisiones y el extendido uso de academias de refuerzo los siete días de la semana, entre otros factores, suscitan también críticas por la falta de tiempo libre de los estudiantes, orientados hacia las ciencias en un país semiautocrático que sospecha del librepensamiento.

La isla participa desde 2009 en las pruebas PISA, que se realizan normalmente cada tres años entre alumnos de unos 15 años, y se ha mantenido en la mayoría de ediciones a la cabeza de los resultados en las tres disciplinas evaluadas: matemáticas y ciencias y lectura.

China y Taiwán: memorización y alta competitividad

La educación en China se rige por un modelo tradicionalmente basado en la memorización, la alta competitividad y los exámenes escritos, lo que ha llevado al país a alcanzar altos puestos en el informe PISA.

El sistema educativo chino tiene en su centro el 'gaokao', un duro examen de acceso a la universidad que realizan cada año millones de estudiantes, considerado clave para alcanzar el "éxito profesional" y motivo de orgullo social para las familias, aún más si los jóvenes acceden a universidades prestigiosas.

La presión sobre alumnos y familias es tan elevada –con intensas jornadas de estudio y un negocio paralelo de academias privadas– que el Gobierno ha ido implementando reformas desde 2021, como prohibir los exámenes escritos antes de los ocho años, introducir más horas de educación física o restringir las clases particulares para aliviar el impacto en la salud mental.

Taiwán parte de la misma base de examen y memorización y, aunque intenta escapar de ella desde mediados de los años 90, cuando apostó por las "vías de admisión múltiples" a la universidad para que sus estudiantes no dependieran de una sola prueba, el estrés entre los alumnos y la cultura de las academias privadas siguen vivos.

Japón: disciplina y educación obligatoria gratuita

Japón, que cuenta con un sistema de educación gratuito durante la enseñanza obligatoria, suele situarse entre los primeros países de la clasificación PISA, también en esta edición, y especialmente desde la covid-19.

Durante la pandemia, los estudiantes del archipiélago, que cerró completamente sus fronteras al poco de comenzar la crisis y no las reabrió totalmente hasta 2022, sufrieron menos que en otros países los cierres de escuelas por el confinamiento.

En los colegios nipones no solo se enseñan materias como las evaluadas en el informe PISA, sino también valores relacionados con la disciplina y el civismo: desde niños, los japoneses están habituados a limpiar las aulas, los pasillos y los baños como una rutina más de su tiempo escolar.

Corea del Sur: debate sobre la presión educativa

En Corea del Sur existe un debate nacional alrededor de la ansiedad que genera en los estudiantes la expectativa de rendir en los difíciles exámenes que enfrentan a la hora de acceder a la universidad, que los lleva a pasar largas horas estudiando y a inscriberse en academias privadas para recibir formación complementaria.

De hecho, ante la polémica, las autoridades surcoreanas han tratado de limitar la dificultad de los exámenes y regular el funcionamiento de dichas academias. EFE

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