El Congreso brasileño aprueba fortalecer el papel del Gobierno en el combate al crimen
São Paulo, 3 nov (EFE).- El Congreso brasileño aprobó este martes una reforma a la Constitución que endurece las penas para ciertos crímenes y refuerza la actuación del Gobierno federal en el combate a la violencia.
El Senado dio luz verde por una amplia mayoría a una de las prioridades legislativas del presidente Luiz Inácio Lula da Silva y que ya había sido aprobada previamente por la Cámara de Diputados.
Lula, recién reelegido, ha prometido usar la reforma como base para crear un Ministerio de Seguridad Pública y enfrentar la que es la mayor preocupación de los ciudadanos brasileños en la actualidad.
La medida establece que los líderes de facciones criminales cumplan sus penas obligatoriamente en prisiones de máxima seguridad y limita la posibilidad de que estos accedan a beneficios penales.
Además, fortalece el papel de la Policía Federal en casos que afectan a varias regiones o que trascienden las fronteras del país y crea competencias para que la Policía Federal de Carreteras actúe en ferrocarriles e hidrovías.
Hasta ahora, eran los gobiernos regionales los principales actores en el combate al crimen organizado y el Ejecutivo central cumplía un papel secundario.
Asimismo, la reforma abre la posibilidad de que los municipios creen sus propias fuerzas de seguridad locales.
El debate se vio marcado por un intento del ultraderechista Partido Liberal, la formación del excandidato presidencial derrotado Flávio Bolsonaro, de introducir en el texto la reducción de la responsabilidad penal a los 14 años para crímenes considerados graves.
Sin embargo, los partidos que apoyan al Gobierno de Lula optaron por dejar esa discusión para otro momento para que la reforma no tuviera que volver a ser debatida en la Cámara de Diputados.
"Impediría la promulgación inmediata y retrasaría la respuesta a las necesidades inaplazables de la población brasileña, que clama por más seguridad pública", dijo durante el debate el responsable del texto, el senador Rogério Carvalho.
Presionado por Bolsonaro durante la campaña electoral, Lula se posicionó a favor de reducir la responsabilidad penal a 16 años para crímenes especialmente graves, como la tortura o el narcotráfico, pero en un texto aparte.
A partir de febrero, el presidente progresista tendrá que lidiar con un Senado aún más escorado a la derecha, por lo que este buscaba sacar adelante la reforma constitucional lo antes posible. EFE
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