Agencias

El control de los medios por el Gobierno serbio marca las elecciones serbias

El control de los medios por el Gobierno serbio marca las elecciones serbias

Vesna Bernardic y Antonio Sánchez Solís

Zagreb/Viena, 22 oct (EFE).- La falta de pluralidad informativa y el control de los medios por el Gobierno serbio que denuncian la UE, la ONU y varias ONG, será una de las claves de las elecciones en Serbia del domingo, en las que un movimiento universitario desafía al hombre fuerte del país, Aleksandar Vucic.

Este político nacionalista-populista apareció 17 veces en televisión en directo en los primeros once días de la campaña electoral, según la ONG Centro de Investigación, Transparencia y Responsabilidad (CRTA).

En lo que va de año, han sido 500 las veces que Vucic, que dimitió como presidente el mes pasado para presentarse a primer ministro, ha dado discursos televisados.

Desequilibrio informativo

CRTA ha calculado que la radiotelevisión pública serbia RTS dedicó al mandatario y su Gobierno el 93 % del tiempo de información electoral y sólo un 7 % a la oposición, porcentaje que se eleva al 15 % si se incluyen las teles privadas.

"Este desequilibrio realmente enorme en los medios es una de las principales características del entorno serbio", ha asegurado Vukosava Crnjanski, directora de CRTA, en un panel sobre estos comicios celebrado recientemente en Viena.

Además, afirma, la oposición y los actores independientes, incluida su organización, son sometidos a una fuerte campaña de difamación en la que se les acusa de ser parte del supuesto caos derivado de las protestas pacíficas de los estudiantes.

"Actualmente nos estamos ahogando en desinformación y no tenemos ninguna institución que esté luchando contra ello. Por el contrario, nuestras principales fuentes de desinformación son los funcionarios públicos y los medios de comunicación nacionales", denuncia.

Las últimas dos televisiones independientes, Nova S y N1, han sido adquiridas recientemente por Alpac Capital, propietario de Euronews, y a la que algunas ONG vinculan al exprimer ministro húngaro Viktor Orbán y a la empresa estatal serbia Telekom, bajo control de Vucic.

Ante la reciente decisión de cambiar a sus redactores jefes, el secretario general de la Federación Europea de Periodistas (EFJ), Ricardo Gutiérrez, denunció una "toma brutal" en la que, aseguró, se ha nombrado redactor jefe a "un propagandista en un clima de terror".

Diez destacados periodistas de N1 han dimitido, de modo que se teme que el día de las elecciones no haya una fuente independiente que informe sobre el resultado de las urnas.

"El régimen está haciendo todo lo posible para mantenerse en el poder. Y, por supuesto, están tratando de controlar el resto de los medios", ha señalado Andrej Ivanji, editor del semanario Vreme.

Las redes como aliadas

Vucic era precisamente ministro de Información cuando las protestas ciudadanas obligaron a dimitir en el año 2000 al presidente autoritario Slobodan Milosevic, una caída en la que los medios jugaron un papel esencial.

La Lista de los Estudiantes, a la que los medios tradicionales le niegan el espacio, ha encontrado un aliado en las redes sociales: diferentes expertos señalan que aún no se ha detectado una manipulación como la ocurrida en otros países, como Brasil, donde Meta ha sido acusado de injerencia.

Mientras, varios observadores institucionales advirtieron ya el pasado mes de un deterioro de la situación.

La Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE) destacó las denuncias de ataques y campañas de desprestigio contra periodistas, así como la obstaculización de su labor informativa.

La ONU manifestó preocupación por el uso de programas espía y vigilancia digital contra periodistas, estudiantes activistas y figuras de la oposición en Serbia.

El comisario de Derechos Humanos del Consejo de Europa, Michael O'Flaherty, habló de un "deterioro repentino", con maltrato de periodistas, impunidad de las agresiones policiales y el uso de demandas judiciales abusivas contra los medios críticos.

Para O'Flaherty, el panorama mediático serbio "está profundamente distorsionado y favorece a los medios afines al Gobierno".

Vucic y su partido SNS rechazan estas acusaciones y sostienen que sus oponentes forman parte de un intento encubierto, financiado desde el extranjero, para desestabilizar el país.

El dirigente no ha permitido que el país se sumara a las sanciones occidentales contra Rusia tras la invasión de Ucrania, de forma que la cadena de televisión 'Russia Today' y el conglomerado mediático ruso 'Sputnik' operan en Serbia sin obstáculos para difundir propaganda prorrusa, anti-occidental, populista y autoritaria.

Según la última clasificación de Reporteros Sin Fronteras sobre libertad de medios, Serbia ocupa el escalón más bajo en los Balcanes y su peor posición desde que existe este índice: el puesto 104 de 180 países del mundo. EFE

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