Óscar Maya Belchí
Arlington (EE.UU.), 14 jul (EFE).- Citó Lamine Yamal a prensa y aficionados este martes 14 de julio en Dallas. Era su día. Así lo dijo. Y fue importante, pero, de nuevo, sin marcar o asistir. El extremo forzó el penalti del 0-1 de Mikel Oyarzabal y extiende a la final del día 19 otra oportunidad para brillar.
"La Eurocopa la ganamos y marqué solo un gol. Si ganamos el Mundial y no marco más, nadie me va a decir nada", dijo recientemente el extremo.
Y va por el mismo camino. España está en la final del Mundial del próximo 19 de julio, ante Argentina o Inglaterra. Y lo hace, de nuevo, con una actuación coral que pondera el colectivo por encima de las individualidades. La familia. La seña de identidad liderara por Luis de la Fuente.
Aún así, el técnico es consciente de que la mejor versión de Lamine Yamal acerca a España a conseguir su segunda estrella de campeona del mundo, aunque no le haya hecho falta aún en el torneo.
Ese día llegará el 19 de julio en el estadio Metlife de Nueva York/Nueva Jersey. A la que España llegó tras derrotar a Francia en unas semifinales de altura. Una "final anticipada" de la que Lamine Yamal fue el gran protagonista en la víspera.
Él mismo se encargó de asumir y elevar la presión.
"Vosotros -la prensa- decís que no estoy a mi mejor nivel así que no tenéis que esperar nada de mí... pero mañana será un partido especial", declaró en rueda de prensa.
Comparecencia el día anterior al partido a la que Lamine Yamal quiso acudir para asumir su rol de estrella.
Este está por llegar, aunque sí aporta al equipo al atraer rivales, coberturas y en una faceta defensiva en la que todos los internacionales españoles trabajaron durante los 90 minutos. Sin importar su estatus.
Y Lamine Yamal fue clave, pero sin aportar gol ni asistencia. El extremo forzó el penalti de Lucas Digne al optar por la pillería e inteligencia al poner su cuerpo por delante mientras Digne solo miraba el balón para despejar un balón alto dentro del área. No esperaba oposición el lateral izquierdo, pero la encontró y golpeó con la pierna izquierda el cuerpo de Lamine Yamal. Penalti, claro, tanto como que Digne nunca fue consciente de que podía ocurrir.
Y el penalti lo transformó Mikel Oyarzabal. Es el dueño desde los once metros siempre que está en el terreno de juego.
Lamine Yamal no paró de buscar su gol y lo tuvo en el minuto 61, pero la acción fue anulada por fuera de juego en el pase al espacio que le dio Pau Cubarsí. Su mejor ocasión en el partido para regalarse un gol por su 19º cumpleaños, el lunes 13 de julio, pero tendrá que esperar a la gran final. EFE
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