El eslabón invisible del negocio de la IA: fabricantes japoneses de baños y sazonadores
Yoko Kaneko y Paula Gracia
Tokio, 5 jun (EFE).- El mayor fabricante de baños de Japón, la inventora del sazonador umami o un gigante de la fotografía son algunas de las empresas japonesas que inesperadamente producen piezas clave en la cadena de suministro de semiconductores, cosechando así importantes beneficios económicos por el auge de la inteligencia artificial (IA).
Estas compañías forman parte de lo que se conoce como el motor invisible de la IA, con productos punteros que van desde cerámicas avanzadas hasta películas aislantes, materiales específicos que conforman la infraestructura física necesaria para la producción de los potentes microchips.
Si bien Toto es mundialmente conocido por sus inodoros inteligentes de alta tecnología, también domina las cerámicas de ultraprecisión demandadas por las compañías productoras de semiconductores. En particular, destacan sus soportes electrostáticos, que son los que sujetan las láminas sobre las que se graban los chips.
Aunque no vende IA, verse vinculada a este sector ha hecho que la compañía se dispare en la Bolsa de Tokio en los últimos meses, llegando a duplicar su cotización en el último año: ha pasado de 3.600 yenes (unos 19,35 euros) a 7.200 yenes (alrededor de 38,7 euros) por acción.
Ahora Toto gana más dinero con la cadena de suministro de los semiconductores que con los inodoros. En el año fiscal de 2025, la mayoría de sus ventas (91 %) provenían de productos del hogar, frente al 9 % de las cerámicas, pero estas últimas constituyeron el 51 % de sus beneficios operativos.
Décadas de experiencia
Mucha gente se pregunta por qué Toto está involucrado en los semiconductores, reconoce a EFE el gerente general del departamento de cerámica avanzada, Junji Kameshima. La razón radica en la experiencia de la compañía en este ámbito, dice, que se remonta al momento en el que comenzaron a comercializar sus artículos sanitarios.
"En términos de conexiones tecnológicas, es una progresión muy natural", sostiene Junji desde el centro de I+D de Toto ubicado en la ciudad de Chigasaki, a unos 60 kilómetros al suroeste de Tokio. "Utilizamos nuestra tecnología cerámica propia para desarrollar cerámica fina", resume.
El departamento que dirige, que se creó en 1984, decidió entrar en el sector de los semiconductores al ser un área que requiere la funcionalidad de su tecnología "única", pero no fue hasta 2020, coincidiendo con la automatización de sus líneas de producción, cuando este negocio empezó a ser rentable.
A pesar de su éxito, Toto descarta expandirse internacionalmente. La empresa nipona está intentando mantener la mayor parte de su "tecnología confidencial" en Japón y desarrollarla dentro del país, según el gerente, según quien el mercado de semiconductores "es muy competitivo, por lo que mantener la confidencialidad de la tecnología es importante".
De Toto a Ajinomoto o Fujifilm
Pero Toto forma parte de un patrón más amplio en el sector empresarial nipón, donde el mismo 'boom' de la IA ha convertido a Ajinomoto, la compañía que inventó el glutamato monosódico (sazonador umami), en uno de los proveedores más importantes en el embalaje avanzado de chips de alto rendimiento.
Esta empresa del sector gastronómico produce un material aislante de tipo película, denominado ABF (Ajinomoto Build-up Film), que utiliza la tecnología de los aminoácidos. Esta lámina, que conecta los microchips a las placas base, lidera el mercado desde su lanzamiento hace más de 20 años.
En cuanto al sector de la fotografía, Fujimilm entró en la industria de los semiconductores en la década de los años 80, impulsada por la creciente demanda de ordenadores y electrónica, con el fin de "aprovechar" sus capacidades tecnológicas desarrolladas a través del negocio de películas fotográficas.
"Hoy, Fujifilm ofrece a nivel mundial una amplia gama de materiales semiconductores, que abarcan procesos desde la fabricación inicial hasta la final", dijo a EFE un portavoz de la compañía. Entre sus productos, se incluyen fotorresistencias y materiales relacionados con la fotolitografía, así como productos químicos para procesos industriales.
En este sentido, sostiene que la multinacional nipona supo anticiparse a otros mercados, como el europeo, a la creciente demanda de estos productos, por lo ha "expandido y fortalecido constantemente" este área.
Así, el negocio de materiales para chips de Fujifilm aspira a alcanzar unos ingresos de 500.000 millones de yenes (cerca de 2.700 millones de euros) al año para el año fiscal de 2030, aproximadamente el doble que en el de 2024. EFE
yk-pagb/daa/alf
(foto)(vídeo)