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El Eurogrupo descarta dar más margen presupuestario para responder a la crisis energética

El Eurogrupo descarta dar más margen presupuestario para responder a la crisis energética

Nicosia, 22 may (EFE).- Los ministros de Economía y Finanzas de la eurozona, el Eurogrupo, descartan flexibilizar las reglas fiscales para permitir un mayor gasto a la hora de hacer frente a la crisis energética provocada por la guerra en Oriente Medio y apuestan por responder con medidas temporales centradas en los sectores más vulnerables, una receta en la que coincide el Banco Central Europeo.

"Todos nos adherimos a lo que la Comisión Europea está proponiendo: medidas temporales, selectivas y específicas son exactamente lo que deberíamos estar haciendo", resumió el presidente del Eurogrupo, Kyriakos Pierrakakis, sobre el "consenso" salido de la reunión que los socios del euro han mantenido en Nicosia.

Sobre la mesa estaba la situación económica de la eurozona tras el empeoramiento de las perspectivas anunciado el jueves por el Ejecutivo comunitario, que ha rebajado la proyección de crecimiento hasta el 0,9 % este año y elevado en un punto la de inflación, hasta el 3,0 %, por la crisis energética derivada del conflicto y del cierre del estrecho de Ormuz, y ha advertido de que el horizonte será aún más sombrío si la guerra se enquista.

Pero el análisis comunitario también revela que el déficit público en la UE aumentará hasta el 3,5 % del PIB este año y al 3,6 % el próximo, según recordó el comisario de Economía, Valdis Dombrovskis, por lo que Bruselas pide "seguir vigilantes para salvaguardar las finanzas públicas" y acotar bien las medidas dado el "limitado espacio fiscal" con que cuentan los socios.

Esto significa que las acciones para aliviar el encarecimiento de la energía no solo sean temporales y focalizadas en los más vulnerables, sino también que no incrementen la demanda de combustibles fósiles, por ejemplo a través de rebajas de impuestos que abaraten su precio.

Peticiones de flexibilidad

Italia y España han pedido en las últimas semanas a la Comisión Europea ampliar la flexibilidad que dan las reglas fiscales para aumentar el gasto en defensa - hasta un 1,5 % del PIB hasta 2028 - para incluir también el gasto ligado a la crisis energética de modo que no compute en el déficit, pero la sugerencia está lejos de tener el apoyo mayoritario del resto de países.

España, que viene abogando por un mayor margen para iniciativas que mejorarían la seguridad energética de la UE a largo plazo, como inversiones en infraestructuras o renovables, defiende que el Ejecutivo comunitario debería ser "coherente" entre las recomendaciones que hace a los países para invertir en energías limpias y el espacio fiscal que les da.

"Entiendo que la Comisión será siempre flexible, a la luz de los impactos que podamos ver, para darnos todas las herramientas tanto a nivel europeo como a nivel nacional para seguir respondiendo", dijo el vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, a su llegada al encuentro.

El titular español hizo hincapié en que la respuesta, tanto española como europea, tendrá que basarse en cómo evoluciona un conflicto que ya dura casi tres meses y cuyo impacto se notará no solo en los precios, como hasta ahora, sino cada vez más en la actividad económica.

Hasta el momento, Bruselas ha flexibilizado las normas de ayudas de Estado para permitir mayores subvenciones a los sectores más afectados, como la industria electrointensiva, el transporte o la agricultura, y Dombrovskis recordó que la recta final del fondo de recuperación pospandemia y del actual presupuesto plurianual permitirá que los Estados cuenten con en los próximos meses con más financiación europea disponible.

Advertencia del BCE

En este contexto, la presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, advirtió también en contra de tomar medidas demasiado amplias para responder a la crisis e instó a los ministros a ceñirse a acciones temporales y concretas.

"Cualquier desviación de estos tres principios dañaría (la economía) y conduciría a una posición distinta de política monetaria", subrayó la presidenta del emisor.

Lagarde rehusó revelar qué decisión tomará la institución en su reunión de junio, en la que se especula con una posible subida de los tipos de interés ante el incremento de la inflación por encima del objetivo del 2 % que persigue el BCE, pero señaló que estarán muy atentos a los efectos de segunda ronda en los precios.

El presidente del Eurogrupo aseguró que los países son conscientes de que "la política fiscal y la política monetaria deben ir de la mano" y, más allá de las diferencias sobre la necesidad de una flexibilización fiscal, todos coinciden en no adoptar medidas que resulten "contraproducentes". EFE

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