Agencias

El fabricante de 3.000 réplicas de la Copa del Mundo ansía por otra verdadera para Brasil

El fabricante de 3.000 réplicas de la Copa del Mundo ansía por otra verdadera para Brasil

Río de Janeiro, 29 may (EFE).- El artesano brasileño Jarbas Meneghini, que se ha hecho famoso como fabricante de réplicas del trofeo del Mundial de fútbol y que desde 1994 ha producido unas 3.000 copias del codiciado trofeo, espera que Brasil conquiste este año su sexto título y levante la copa, "la verdadera", nuevamente.

"Una, dos, tres, cuatro, cinco... seis. Finalmente seis veces campeón Brasil... Campeones", pronostica Meneghini en declaraciones a EFE en su casa y taller, en una región próxima al legendario estadio Maracaná de Río de Janeiro, al enumerar y levantar algunos de los trofeos en yeso que colecciona.

El artesano asegura que quiere volver a sentir la "magia" de festejar de nuevo un título, que Brasil no logra hace 24 años, aunque la Canarinha sufra dificultades para llegar a la final.

Este aficionado incondicional de 58 años y obrero de una metalúrgica de Río de Janeiro asegura que le apasiona fabricar las réplicas del trofeo original de la FIFA para poder ofrecerle a cualquier hincha brasileño o de cualquier otro país la posibilidad de cumplir el sueño de alzarla y hasta llevársela a casa.

Meneghini relata que comenzó a fabricar las réplicas en 1994 cuando vio al entonces volante y capitán Dunga levantar el trofeo tras la conquista del cuarto título brasileño en Estados Unidos y quiso sentir la misma emoción.

"Yo quería una copia de la copa para mí y no la conseguí en ningún lugar. Entonces decidí fabricarla utilizando las técnicas que aprendí trabajando en la metalúrgica", relata el apasionado hincha en un taller en donde exhibe decenas de réplicas de trofeos y de fotos en las que aparece entregándole sus productos a famosos futbolistas brasileños, desde Pelé hasta Neymar.

Entonces produjo el primero de los numerosos moldes que usa para fabricar los trofeos, en los que vierte una masa de yeso que dice ser su fórmula secreta.

Una vez seca la masa, talla los trofeos para retirarle los excesos y perfeccionarlos, antes de pintarlos de dorado, con detalles verdes, o de cromarlos.

"Para el Mundial de este año ya fabriqué unas 300 réplicas", asegura el artesano, quien dice que ese número refleja un aumento de la demanda, frente a las 100 o 200 que producía antes de los últimos campeonatos, ya que el brasileño está ansioso por el título.

Además de venderle las réplicas a hinchas y turistas, Meneghini atiende pedidos internacionales y ya exportó sus copias a 17 países de América y Europa.

Su fe en el sexto título es tanta que ya cuenta con una réplica, autografiada por Neymar, que guarda en una urna de vidrio y que exhibe orgulloso.

"Esto es algo raro: sacarla de aquí para mostrar el autógrafo. No puedo ni besarla. Esta es mi gran reliquia y mi gran esperanza de Brasil ser campeón. Hay 7.000 millones de personas del mundo y sólo yo tengo la copa autografiada por el astro de Brasil. Entonces: 'vamos, Neymar: trae el trofeo verdadero para Brasil'", afirma.

Tras más de tres décadas fabricando los trofeos asegura que este Mundial es especial para él debido a que en unas semanas se jubilará de la metalúrgica, en la que adquirió los conocimientos necesarios para fabricar las réplicas, para dedicarse a lo que le apasiona: producir las copas. EFE

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