Iñaki Dufour
Redacción deportes, 18 jun (EFE).- Michael Olise, tan sólo 24 años, nada más 18 partidos como internacional absoluto con Francia, irrumpió en el Mundial con una fantástica asistencia, una de las tantas especialidades de un futbolista único en esa destreza en la actualidad, con una contribución de 108 goles en 2 años, 59 como pasador y 49 como autor.
Mientras los focos apuntaban al goleador, a Kylian Mbappé, nada habría sido posible sin el pase diagonal, al alcance de muy pocos, con el que el extremo derecho del Bayern Múnich, por dentro como media punta en ocasiones con Francia a las órdenes de Didier Deschamps, decantó un encuentro que, hasta ese momento, se sostenía dentro del 0-0.
"En la primera parte nos ha faltado un poco de precisión. En la segunda hemos estado mucho mejor, nos hemos asociado mejor gracias a Michael (Olise) jugando un poco más por dentro. Obviamente, los esquemas pueden cambiar durante el partido", resaltó Didier Deschamps, su seleccionador, de ese movimiento.
Olise es diferencial. Ya lo avistó el club alemán en el Crystal Palace. El futbolista internacional francés, nacido en Londres, se incorporó al poderoso conjunto bávaro a cambio de unos 52 millones de euros. Hoy su valor de mercado es de 150 millones de euros. Vale mucho más. Su dimensión del presente augura un futuro aún más formidable.
"Jugar con él es muy fácil. Siempre tiene la cabeza levantada, siempre hay que darle una opción y tiene siempre esa intención de jugar hacia adelante y servir a sus compañeros. Sabía que me iba a ver cada vez que hiciera desmarques", expuso Mbappé, destino de la primera asistencia.
Atracción única en el mercado, el mejor futbolista de la última Bundesliga alemana, en la que juega junto a él Harry Kane, ha causado ya 108 goles entre su club y la selección en sólo dos años. Desde su debut con el Bayern Múnich, son 42 tantos y 54 asistencias para el equipo bávaro. Desde su estreno con Francia, son siete dianas y cinco pases decisivos. Todo concentrado en 125 partidos. De los 107 con su club a los 18 con su conjunto nacional.
Un impacto tremendo en el fútbol mundial, también persistente cuando se pone la camiseta de 'Les Bleus'. Desde que lo hizo la primera vez con 17 años en la sub-18, hasta su estreno con la absoluta, el 6 de septiembre de 2024, justo con el cambio de paso en el equipo después de la gris Eurocopa que supuso un fin de ciclo, por ejemplo, para Antoine Griezmann.
En sus últimos dos choques como internacional ha participado en cinco goles. De los tres que marcó en el último amistoso previo frente a Irlanda del Norte (3-1) a los dos que dio en el debut mundialista contra Senegal, con un 3-1 al que respondió Noruega, su competencia más directa por la cima del grupo, con otro 4-1 a Irak, con Erling Haaland como doble goleador. EFE
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