El fotoperiodista Gary Knight asegura que el periodismo de guerra supera la imaginación
Thais Lozano
Segovia (España), 19 ago (EFE).- El veterano fotoperiodista Gary Knight asegura que "la forma en la que se produce la información en las zonas de conflicto está más allá de la imaginación de la mayoría de la gente", puesto que detrás de cada fotografía icónica que define un conflicto suele ocultarse una intrahistoria de ética y reconocimiento que rara vez llega al gran público.
Es el caso de la histórica foto de 'la niña del napalm', tomada en 1972, atribuida a un fotógrafo de The Associated Press y convertida en un símbolo de la guerra de Vietnam. En ella se ve cómo las fuerzas de Vietnam del Sur siguen a niños aterrorizados, incluida Kim Phuc, de 9 años, que corre desnuda en el centro.
Tras medio siglo de silencio, un fotógrafo independiente de Vietnam reclama la autoría de la imagen en el documental 'The Stringer', que produce el propio Gary Knight (Oakham, Inglaterra, 1964), quien encabezó una investigación de dos años, según relata en una entrevista con EFE coincidiendo con el Día Mundial de la Fotografía.
La cinta explora ese mundo oculto tras algunas de las imágenes más influyentes del periodismo moderno a través de esa investigación, una historia documentada por el director de cine vietnamita-estadounidense Bao Nguyen que, dice Knight, surgió cuando Carl Robinson, exeditor de Associated Press, se puso en contacto con él a finales de 2022.
"Yo conozco la historia desde hace muchos años, antes de que empezaran a oírse los primeros rumores", asegura.
Una lección aprendida sobre el terreno
La reflexión sobre quién y cómo se cuenta una historia enlaza directamente con la propia trayectoria de Knight, quien estuvo décadas documentando conflictos desde que arrancó su carrera en la Camboya de los años ochenta.
Preguntado sobre si el público comprende realmente el contexto en el que se forjan estas imágenes, es tajante: "No lo creo. La guerra está muy alejada de la vida de la mayoría de la gente, especialmente en Europa y Estados Unidos".
La película, explica el fotógrafo, aborda cuestiones de autoría, injusticia racial, poder y ética, al tiempo que pone de relieve las contribuciones fundamentales y a menudo ignoradas de los periodistas independientes locales, de quienes confiesa haber aprendido en sus años documentando conflictos.
La ética frente a la IA
En este marco de respeto a la verdad documental, Knight traza una línea roja ante la inteligencia artificial, una tecnología a la que no le ve "cabida en la producción de periodismo visual".
"Creo que es algo que debemos evitar al construir imágenes. Me parece profundamente problemático", afirma, al tiempo que deposita su confianza en iniciativas tecnológicas de trazabilidad y en la responsabilidad del lector a la hora de acudir a medios y cabeceras fiables.
Frente a la crudeza de los conflictos que ha documentado y la amenaza de las narrativas falsas, Knight interpone su fe en la humanidad y en la bondad de las personas y comparte la lección "más importante" que ha aprendido.
"Esa lección es sobre mí mismo y tiene que ver con desafiar mis propios prejuicios, con estar dispuesto a escuchar a la gente sobre el terreno, con comprender sus perspectivas. Es fundamental conocer la diferencia entre lo que creemos saber y lo que sabemos", concluye. EFE
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