El "genio" Orbán intenta retener el poder frente al auge de la "estrella de rock" Magyar
Marcelo Nagy
Budapest, 10 abr (EFE).- Hungría celebra este domingo las que podrían ser sus elecciones legislativas más importantes desde la caída del comunismo en 1989, en un ambiente de profunda división y crispación entre los seguidores del ultranacionalista Viktor Orbán, en el poder desde 2010, y su gran rival, el conservador Péter Magyar.
Para muchos de sus simpatizantes, el primer ministro, de 62 años, es simplemente un "genio" que ha defendido en los últimos 16 años la nación y soberanía de Hungría.
El líder opositor, de 45, es adorado por sus seguidores como una especie de "estrella de rock", a la que ven como la última esperanza para poder finalmente derrocar el 'sistema Orbán'.
"Hace tiempo que siento que habría que cambiar de régimen", cuenta Georgina, una activista de Tisza, el partido de Magyar.
En declaraciones a EFE, asegura que tras años de frustraciones bajo Orbán decidió hacer algo más que sólo votar, al ver que cada cuatro años ganaba siempre Fidesz, la formación gobernante.
"En la Hungría de hoy no hay posibilidad de avanzar, ni siquiera cuando uno trabaja duramente. Menos aún si eres mujer", sintetiza la creadora de contenidos para redes sociales el origen de su malestar.
"(Pero) cuando escuché sus discursos, me di cuenta de que Magyar dice lo que yo también pienso", dice Georgina, de 36 años, que reconoce que aunque al principio dudaba sobre él, al final decidió "darle una oportunidad".
Magyar, que colaboró durante años con el partido de Orbán, el Fidesz, entre otros trabajando en la representación de Hungría en la Unión Europea, en 2024 se distanció de la formación y lanzó su movimiento, que en poco tiempo se transformó en el partido opositor más importante.
"Nadie ha hecho tanto por el cambio como él. Le estoy muy agradecida", asegura la activista de Tisza, que ve a Magyar como si fuera "una estrella de rock".
Según recuerda, los anteriores rivales opositores de Orbán no pudieron movilizar ni motivar a los votantes, "pero ahora (con Magyar) se siente algo muy diferente".
De hecho, muchos ciudadanos que se definen de izquierdas, liberales o ecologistas apoyan al candidato conservador, lo que explica, en parte, su gran popularidad.
Según Georgina, "ahora existe una gran posibilidad de cambiar de régimen", aunque teme que en caso de otra derrota "no habrá otra posibilidad más".
"Si Orbán gana de nuevo, me largo", asegura la activista.
Muy diferente es la visión de Judit, una maestra jubilada, que ha votado al Fidesz desde las primeras elecciones democráticas del país excomunista en 1990.
Orbán debería seguir en el poder al menos hasta 2030, para poder "formar" así a un sucesor "capaz de continuar su labor", cuenta en declaraciones a EFE en Budapest.
"Si gana Magyar nos subordinaremos a la Unión Europea (UE) y perderemos nuestra identidad nacional", asegura Judit, repitiendo así uno de los principales lemas eurocríticos de la campaña de Orbán.
Según la maestra, el cinco veces primer ministro es "un genio, un hombre de Estado con una gran visión de futuro y con una mente abierta".
Judit asegura que en el extranjero "le tienen miedo a Orbán" y por eso le critican, ya que "es un personaje mucho más fuerte y más inteligente" que sus adversarios políticos.
Si bien se muestra convencida de que el Fidesz volverá a ganar este domingo, teme que en caso de una victoria opositora habrá severas políticas de ajuste y un retorno al "anterior régimen", aludiendo a la época comunista.
La mayoría de las encuestas prevé una clara victoria del Tisza en los comicios, pero analistas locales advierten de que el Fidesz cuenta con una fuerte capacidad de movilización hasta el último momento de la campaña. EFE
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