El Gobierno de Japón aprueba la flexibilización de la normativa para exportación de armas
Tokio, 21 abr (EFE).- El Gobierno de Japón aprobó este martes la flexibilización de su normativa sobre la exportación de material defensivo que permitirá al país vender armas al extranjero por primera vez, en un intento por impulsar la cooperación en materia de seguridad en medio de conflictos como los de Irán y Ucrania.
La primera ministra nipona, Sanae Takaichi, anunció que su gabinete había dado luz verde a la medida, alegando que "en un entorno de seguridad cada vez más complejo, ningún país puede proteger su paz y seguridad por sí solo", sino que "necesita que los países socios se apoyen mutuamente en materia de defensa".
"Responder a estas necesidades y transferir el equipo de defensa contribuirá a mejorar las capacidades de defensa de estos países y, en última instancia, a prevenir conflictos, garantizando así la seguridad de Japón", manifestó la mandataria japonesa a través de un mensaje publicado en su perfil de la red social X.
Takaichi también mencionó la posibilidad de intercambiar piezas o armas entre los países socios, "fortaleciendo la cooperación mutua", todo ello con aquellos que "se comprometan a utilizar el equipo de conformidad con la carta de Naciones Unidas".
Los estrictos controles a la exportación de material militar limitaban la venta de artículos de defensa a cinco categorías: rescate, transporte, aviso, vigilancia y desminado. Ahora, la revisión incluye una cláusula que deja la puerta abierta a exportar armamento a países en conflicto si las autoridades consideran que existen "circunstancias especiales".
A pesar de ello, Takaichi aseguró que el "compromiso" de mantener la trayectoria de Japón como nación pacífica desde la Segunda Guerra Mundial hace ya más de 80 años "permanece inalterable".
El cambio, que formaba parte de la revisión de la estrategia de seguridad nacional de 2022, había generado debate por lo que la venta de armamento letal supone para un país gobernado por una Constitución pacifista.
Con el plan de seguridad nacional, las autoridades trazaron un giro sin precedentes a las políticas defensivas de Japón, abogando por reforzar las capacidades de contraataque del país mediante un aumento del gasto militar y adquiriendo armamento como misiles de crucero e hipersónicos. EFE
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