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El Gobierno español declara la residencia de verano del dictador Franco, Lugar de Memoria

El Gobierno español declara la residencia de verano del dictador Franco, Lugar de Memoria

Madrid, 14 ago (EFE).- La residencia de verano del dictador Francisco Franco, el llamado Pazo de Meirás, un edificio construido a finales del siglo XIX en la provincia de A Coruña (noroeste), es desde este jueves un Lugar de Memoria, declarado por el Gobierno español, según publica el Boletín Oficial del Estado (BOE).

La resolución, tramitada conforme a la Ley de Memoria de Democrática, destaca que Meirás constituye "uno de los espacios más significativos" para comprender la historia contemporánea de Galicia y de España, ya que la dictadura convirtió este inmueble, "en uno de sus principales símbolos de poder".

Según la ley española, son lugares de memoria aquellos sitios vinculados a la represión de la Guerra Civil española (1936-1939) y la posterior dictadura franquista, a defensa de la democracia o la resistencia ciudadana, y con su declaración se busca preservarlos con fines didácticos.

El Pazo de Meirás fue mandado construir por la escritora Emilia Pardo Bazán y donde escribió parte de su obra.

En marzo de 1938 se creó la 'Junta Pro-Pazo del Caudillo' para comprar este inmueble y entregárselo a Franco.

La compra, que se formalizó el 3 de agosto de 1938, se financió mediante aportaciones forzosas de ayuntamientos, funcionarios y particulares. Además, los terrenos se ampliaron mediante expropiaciones realizadas sobre propiedades vecinas.

El inmueble se le entregó a Franco en diciembre de 1938. En 1941, se simuló una escritura de compraventa para poder registrar el Pazo a su nombre, pero décadas después, los tribunales declararon esta operación fraudulenta, tras acreditar que la Junta Pro-Pazo ya había adquirido la propiedad y se la había donado como jefe de Estado.

El Pazo de Meirás funcionó entre 1938 y 1975 como residencia oficial de verano de Franco y como uno de los principales escenarios del poder franquista. En sus dependencias se celebraron consejos de ministros, audiencias oficiales, recepciones diplomáticas y reuniones políticas de relevancia.

Como residencia oficial, el inmueble fue utilizado por la propaganda del régimen franquista para proyectar la imagen pública del dictador y escenificar la adhesión popular al franquismo.

El Pazo se convirtió así en "uno de los espacios más representativos del ejercicio del poder durante la dictadura", concluye el BOE.

A la muerte del dictador, la familia lo utilizó de manera privada hasta que el Gobierno lo reclamó en 2019 para el patrimonio público, y tras un largo proceso judicial, en marzo de este año el Tribunal Supremo decidió por unanimidad confirmar una sentencia de la Audiencia Provincial de A Coruña y ordenar a la familia devolución al Estado del Pazo. EFE

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