Agencias

El Gobierno militar birmano fija un plazo de 100 días para negociar con guerrillas

El Gobierno militar birmano fija un plazo de 100 días para negociar con guerrillas

Bangkok, 21 abr (EFE).- Min Aung Hlaing, el general golpista nombrado presidente de un Gobierno militar birmano este mes tras unas elecciones sin oposición, ha fijado un plazo de unos 100 días para negociar con los grupos armados enfrentados al Ejército.

Durante una reunión del Gobierno militar que encabeza desde principios de abril, Min Aung Hlaing instó este martes a sentarse antes del 31 de julio en la mesa de diálogo a las guerrillas étnicas y fuerzas prodemocráticas (PDF) que combaten al Ejército en el país, en algunos casos desde hace décadas.

Así lo recogió la prensa oficialista, citando palabras del líder golpista, que aseguró que las PDF "también están invitadas a participar en el diálogo y en los esfuerzos de paz para la reconciliación".

No se ha especificado si la puerta a las conversaciones está abierta para la oposición política.

En concreto el brazo político de las PDF, el Gobierno de Unidad Nacional (NUG), formado tras el golpe de Min Aung Hlaing en 2021 en parte por exdiputados del Legislativo democrático depuesto, y la Liga Nacional por la Democracia (LND), el partido de la nobel Aung San Suu Kyi que ganó los comicios de 2020 y que ilegalizaron después los militares.

El llamamiento se produce once días después de que Min Aung Hlaing jurara como presidente de Birmania, en el marco de la pretendida transición política de la junta, si bien expertos consideran que los militares solo controlan alrededor de la mitad del territorio birmano.

Su nombramiento llegó tras unas elecciones celebradas entre diciembre y enero sin oposición representativa y en un clima de represión, y dio pie a la formación de otro Gobierno copado por militares, al que hasta ahora solo han reconocido un puñado de países, entre ellos Nicaragua.

En los pasados cinco años, el Ejército ha pactado varias treguas con guerrillas, en ocasiones mediadas por China, uno de los pocos países que reconocen al régimen, junto a otros como Rusia o Bielorrusia.

La semana pasada, Min Aung Hlaing aprobó una amnistía para 4.335 presos, por la que fue liberado el expresidente Win Myint, depuesto en la asonada, si bien no ha habido pronunciamiento sobre Suu Kyi.

Ambos fueron detenidos tras el golpe de 2021, que puso fin a una década de transición democrática y exacerbó el conflicto interno de Birmania. EFE

mca/pav/alf