El hijo de Suu Kyi pide prueba de vida semanas después de su supuesta excarcelación
Bangkok, 18 may (EFE).- Kim Aris, hijo de la premio nobel de la paz birmana Aung San Suu Kyi, volvió a pedir este lunes una prueba de vida de su madre, después de que el Gobierno militar anunciara a finales de abril su excarcelación y traslado a arresto domiciliario, sin que haya trascendido desde entonces ninguna noticia sobre el paradero o el estado de la exlíder democrática.
"Más de cinco años después del golpe de Estado, todavía no hay pruebas creíbles y verificadas de forma independiente de que mi madre esté viva. Trasladarla (...) de un lugar secreto a otro no es libertad. Sigue siendo una rehén. Demuestren que está viva", publicó este lunes en Facebook Aris, afincado en Reino Unido.
El 30 de abril, el Gobierno militar anunció la excarcelación de Suu Kyi, sin aportar más detalles. Lo único que publicaron las autoridades fue una fotografía en la que la política aparecía visiblemente delgada y con su característica cola de caballo, sentada frente a dos agentes de seguridad, aunque no ha sido posible verificar la fecha de la instantánea.
Desde entonces, tanto su hijo como su partido, la Liga Nacional para la Democracia (LND), han reclamado constantes pruebas de vida, sin que nadie haya recibido respuesta alguna de Suu Kyi, que cumple condena por cargos presentados por el Ejército como vulnerar la ley de secretos oficiales o fraude electoral, que ella niega.
La premio nobel ha estado encarcelada desde el golpe de Estado de 2021, impulsado por el general golpista y recién investido presidente Min Aung Hlaing, quien derrocó al gobierno civil, frustró la transición democrática y exacerbó la guerra de guerrillas que el país arrastra desde hace décadas.
Desde ese momento, Birmania entró en una espiral de crisis y ostracismo internacional, con más de 22.100 personas aún detenidas y 8.045 muertos a manos del Ejército y las fuerzas de seguridad, según los datos difundidos el viernes por la Asociación para la Asistencia de Prisioneros Políticos del país.
La presunta excarcelación de Suu Kyi y su arresto domiciliario se produjo en el marco de una amnistía para 1.508 presos y dos semanas después de la liberación del expresidente democrático Win Myint, beneficiado por otra medida similar.
Estas liberaciones se enmarcan en la pretendida transición política del régimen, que en los últimos meses ha tratado sin grandes éxitos recomponer su imagen internacional y reducir su aislamiento . EFE
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