El jefe del Ejército paquistaní llega a Irán con las negociaciones con EE.UU. estancadas
Teherán, 20 oct (EFE).- El jefe del Ejército paquistaní, el mariscal de campo Asim Munir, llegó este martes a Teherán en un intento por relanzar las estancadas negociaciones de paz entre Irán y Estados Unidos, en las que Islamabad ejerce de mediador.
El alto cargo militar paquistaní arribó al aeropuerto Mehrabad de la capital iraní al frente de una delegación para reunirse con las autoridades del país persa, según informó la agencia IRNA.
Su visita se produce después de que el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmail Baghaei, afirmara este martes que la respuesta de Washington al plan de siete días de Irán para poner fin al conflicto fue "insuficiente e incompleta".
"Nuestras posiciones, exigencias y reivindicaciones están claramente definidas. El mensaje que recibimos de la otra parte fue insuficiente e incompleto, y ya hemos expresado nuestra postura al respecto", declaró Baghaei en una rueda de prensa.
El portavoz reiteró la disposición de Teherán a continuar por la vía diplomática, pero insistió en que EE.UU. debe cumplir las siete exigencias iraníes recogidas en su plan para reabrir el estrecho de Ormuz y poner fin al conflicto.
Irán propuso en septiembre el denominado plan de siete días para reabrir el estrecho de Ormuz, que exige el levantamiento del bloqueo naval y de las sanciones al petróleo iraní, el cese de la guerra en todos los frentes y la liberación de los fondos de Teherán congelados en el extranjero, entre otras medidas, para acceder a reabrir el paso marítimo.
Washington rechazó la propuesta y presentó una contrapropuesta que, según han afirmado las autoridades iraníes en las últimas semanas, continúan evaluando.
Pakistán es uno de los principales intermediarios entre Irán y Estados Unidos para poner fin a la guerra iniciada el 28 de febrero, cuyas hostilidades militares se encuentran actualmente detenidas, mientras las negociaciones permanecen estancadas.
Entretanto, Irán y Estados Unidos mantienen su pulso por el control del estrecho de Ormuz, donde las fuerzas iraníes continúan atacando buques que intentan atravesarlo, mientras Washington trata de mantener abierta esta vía estratégica para la navegación de petroleros. EFE
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