El líder hutí niega el asedio a Taiz y afirma que solo impiden la entrada de armas
Saná, 29 oct (EFE).- El líder de los rebeldes hutíes del Yemen, Abdelmalek al Huti, negó este jueves que estén asediando la ciudad suroccidental de Taiz, que atraviesa una grave crisis humanitaria, y justificó que los ataques son operaciones dirigidas contra fuerzas respaldadas por Arabia Saudí, país que lidera la coalición militar en apoyo al Gobierno reconocido internacionalmente.
En un discurso televisado, Al Huti afirmó que los hutíes no tienen como objetivo a los habitantes del sur del Yemen -incluidas Aden y Taiz, donde el grupo se ha atribuido recientemente ataques con misiles balísticos-, sino a las fuerzas respaldadas por Arabia Saudí y dirigidas por oficiales saudíes.
"Aseguramos a nuestro pueblo y a nuestros seres queridos en las provincias del sur que no son el objetivo de nuestras fuerzas armadas" y que los "únicos objetivos son las fuerzas apoyadas" por Riad "desplegadas para matar a la gente de esta nación", declaró el líder hutí.
Por ello, rechazó las acusaciones de que los insurgentes hayan intensificado el asedio sobre Taiz y las calificó de "falsas y fabricadas".
Asimismo, dijo que los rebeldes "solo impiden la entrada de armas" en las zonas controladas por fuerzas leales al Gobierno yemení reconocido, mientras "permiten el paso de alimentos, medicinas y otros artículos de primera necesidad humanitaria".
"Cualquiera que desee verificar esto puede ir a la ciudad de Taiz y comprobar la verdad por sí mismo", añadió.
Sus declaraciones contradicen los informes del Ejecutivo yemení reconocido y de diversas organizaciones humanitarias, que han denunciado el cierre de carreteras y graves restricciones a la circulación de personas y al suministro de bienes esenciales hacia Taiz.
El gobernador de Taiz informó este jueves que la principal vía que conecta la ciudad con las provincias de Lahj y Aden -bajo control gubernamental- permanece cerrada desde el 4 de octubre, al igual que otras carreteras secundarias y caminos.
El líder hutí también instó a Arabia Saudí a poner fin a su campaña militar en el Yemen, afirmando que sus fuerzas se encuentran en una posición sólida y que sus adversarios están sufriendo "importantes bajas".
Las hostilidades se reanudaron en el Yemen a mediados de julio, cuando los hutíes denunciaron que Arabia Saudí bombardeó el aeropuerto de Saná para evitar el aterrizaje de un avión iraní, una acción que fue reivindicada por el Ejército y que Riad nunca se atribuyó.
Eso desencadenó ataques transfronterizos de los hutíes contra instalaciones civiles, militares y energéticas de Arabia Saudí, país al que también han impuesto una suerte de bloqueo a sus buques en el mar Rojo, la principal alternativa de Riad para exportar su petróleo tras el cierre del estrecho de Ormuz.
En paralelo, los insurgentes iniciaron una ofensiva para hacerse con la costa suroccidental del Yemen, mientras que la coalición militar y el Gobierno reconocido reanudaron sus bombardeos contra los hutíes en una contraofensiva denominada "Amanecer del Yemen".
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