El ministro Romuald Wadagni, un tecnócrata discreto que aspira a presidir Benín
Nairobi, 10 abr (EFE).- El ministro de Economía y Finanzas de Benín, Romuald Wadagni, que concurre este domingo a las elecciones presidenciales como candidato del oficialismo, es un tecnócrata discreto que busca suceder en la jefatura del Estado a Patrice Talon, que gobierna desde 2016 y agota su segundo y último mandato.
Wadagni, de 49 años, ha desarrollado en la última década las políticas económicas de Talon, un empresario de 67 años que ha ejercido como octavo presidente de este país de África occidental situado en el golfo de Guinea.
"Durante esta década, trabajamos con total confianza, como un padre y un hijo, en contacto constante", dijo en una reciente entrevista con la revista panafricana Jeune Afrique.
Aunque defiende el legado de su jefe, marcado por el crecimiento económico y la ejecución de obras públicas e infraestructuras, ha intentado imprimir un sello personal a su campaña electoral.
"Estamos descubriendo otra faceta de su personalidad. Lo conocíamos como economista, pero ahora se desenvuelve con naturalidad ante las multitudes y transmite su mensaje con eficacia", comentó esta semana el analista y periodista beninés Moïse Dossoumou.
Wadagni, que competirá en las urnas con el exministro de Cultura Paul Hounkpè, parte como gran favorito para suceder a Talon, cuyo mandato se ha caracterizado por una consolidación del poder presidencial y la discriminación de la oposición, lo que ha minado la reputación del país como baluarte democrático de la región.
Las elecciones se celebran tras el intento de golpe de Estado militar del pasado 7 de diciembre, sofocado por las Fuerzas Armadas beninesas con apoyo de la vecina Nigeria; y el aumento de la amenaza yihadista en el norte del país.
El delfín de Talon ha prometido crear fuerzas policiales municipales en las ciudades del norte para defenderse de los ataques de grupos yihadistas en la zona de la triple frontera entre Benín, Níger y Burkina Faso.
"El objetivo será garantizar que los jóvenes, en su propio entorno, reciban formación, equipamiento y la oportunidad de defender sus hogares, sus familias, sus hermanos y su entorno", señaló al lanzar su campaña.
Albañil y mecánico
Nacido el 20 de junio de 1976 en la ciudad sureña de Lokossa, Wadagni es el mayor de cinco hermanos e hijo del estadístico y economista beninés Nestor Wadagni.
Desde temprana edad, mostró interés por el trabajo manual y se formó como albañil y mecánico.
Tras hacer el bachillerato en Benín, continuó sus estudios en Francia, donde ingresó de 1995 a 1999 en la Escuela Superior de Negocios de Grenoble (ESA), obteniendo un máster en finanzas y graduándose con honores.
Durante su estancia en Grenoble, conoció a un socio de Deloitte que valoró su potencial y lo incorporó a la empresa de consultoría y auditoría en 1998.
Wadagni trabajó con Deloitte en Francia y Estados Unidos y participó en la estructuración de las actividades de la compañía en numerosos países de África.
En abril de 2016, fue nombrado ministro de Economía y Finanzas en el primer Gobierno de Talon, en el que prestó especial atención a la consolidación de las finanzas públicas para reforzar la credibilidad de Benín ante las instituciones crediticias internacionales.
En mayo de 2021, volvió a ser designado para la misma cartera en el segundo Ejecutivo de Talon, que en 2023 amplió el ámbito de actuación de Wadagni para incluir la cooperación internacional y los asuntos de defensa, centrándose en la seguridad del norte del país y la adquisición de equipamiento militar.
A principios de 2025, muchos esperaban que se postulara a la presidencia del Banco Africano de Desarrollo, pero finalmente no figuró entre los candidatos.
En septiembre del año pasado, Wadagni fue designado candidato presidencial para las elecciones por la coalición oficialista, dominada por la Unión Progresista para la Renovación (UPR) y el Bloque Republicano (BR).
Según declaró entonces a EFE el analista político Fiacre Vidjingninou, la nominación constituyó una decisión estratégica porque Wadagni "simboliza la continuidad económica del país" al encarnar "la disciplina presupuestaria, la credibilidad financiera y la transparencia en las cuentas públicas". EFE
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